Yo estuve aquí.
No estuve, estoy,
aun con la mirada fija en el horizonte, yo estaré aquí, aún con las palabras vacías de razón.
No estoy aquí, aunque mis manos digan lo contrario, aunque mi pelo se mueva al compás del susurro de Eolo, no estoy aquí, aunque mi mente se pierda entre los escondrijos pétreos de las estatuas barrocas.
No estoy aquí, y esto no es una fantasía, no estoy aquí,
Estoy aquí en cuerpo y alma, con sentidos y de corazón, siendo parte del paisaje, siendo un espectador, pero no estoy aquí.
No estoy aquí, siendo parte de la fiesta.
Siendo parte del botín.
Yo estaré aquí, cuando esto quede desierto, cuando en los recuerdos no queden mas que filosas hojas de metal.
Yo estaba aquí.
Cuando moriste, solo que lejos, agazapado entre la maleza.
Y cuando reapareciste en un renacimiento vil.
No estoy aquí.
Aunque vea tus ojos fundirse con los contornos vegetales de las montañas perfiladas por el azul.
Nadie esta aquí.
Solo el vapor de lo que fueron, solo la sombra de lo que hicieron.
Es triste sabernos desolados.
Nadie esta aquí.
Aunque sepamos que el paisaje existe.
Aunque sabemos que lo que es, es y nunca dejara de ser
Aunque sintamos nuestros cuerpos pesados chocando contra las rocas.
Nadie esta aquí.
Es solo un espejismo.
Nada esta aquí.
Solo algunas tretas de la razón.
No hay Alguienes hay algos.
No hay algos hay nadas.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Les Hommes de la Terre IV
Los encontraron tiesos y ya su carne se la habían comido los gusanos, estaban deformes irreconocibles, con sus ropas hechas jirones, pero en la expresión de sus cráneos ( a pesar de sus facciones perdidas) se leía un gesto de completa serenidad.
Están todos tiesos y…-
-Ay mi capi- dijo el mocho con una sonrisa dibujada en su cara morena –yo con esas si no me meto-
-cállate pinche mocho o te parto la madre-
-nomas no se me agrande mi capi- dijo el mocho guiñándole un ojo –ya sabe que aquí trabajamos juntos, ya sabe usté cooperación mutua y solidaridá-
.vele bajando pinche mocho- el capitán galeana esbozo una sonrisa –tenemos chamba y tengo que darle de comer a los muchitos-
El capitán galeana anota y habla por el radio, el mocho juega con los cadáveres, revuelve con una varita de madera los huesos astillados de los muertos.
-nombre estos nomas se vinieron aquí a morirse-
-no mi capi- el mocho se mostraba visiblemente emocionado –a este si le dieron un santo fregadazo.
El fémur estaba partido en dos, unido solo por una astilla de hueso, un poco mugroso se llegaba a ver de un tano claro de café del color de la tierra.
Apestaban.
Los cuerpos exhalaban un aroma podrido pero ligeramente suave, como a frutas silvestres fermentándose.
El arrollo corría lejos.
El radio vibro y sonó la alarma. El capitán galeana se limpia el sudor de la frente, una frente amplia con surcos por fruncirla tanto
-¿Qué pasa mi capi?
El Capitán se pasea de un lado a otro con su radio en la mano, no es capitán es oficial o teniente o un loco vestido de policía reportando cadáveres.
-Mejor aquí los dejamos no sea la de malas y se nos vayan a pudrir en la cajuela y vas a ver en que nos vamos a meter pinché mocho, no se vaya armar un pancho si encuentran a los ¿Cómo les dicen?, a simón los deudos- el capitán galeana mira al mocho por encima del hombro , el mocho sigue jugando con los huesos de allí juntos, el radio vuelve a sonar “no pues estamos aquí en el ejido, no no mames wey, no friegues, chinga tu madre pendejo”, el Capitán le hace un seña al mocho y entran a la patrulla, el Capitán sigue a la radio, cuelga
-Órale pinche mocho vamos por unas tortas, que no mames con este pinche calor ya me dio hambre
-Sales valedor que ya me ruge la tripa- el mocho se ríe, estornuda y se acomoda los jeans que se le van cayendo.
El mocho se gana la vida con las propinas que el capi le da por hacerle favores ya en la noche, en la mañana se va con el camionero Diego que vive junto a su casa de materiales y piso firme del que regala el gobierno, por toda la ruta que llega al estadio y a los viveros, y ahí va gritando las paradas del camión, y los pulmones se le atoran cuando los domingos invariablemente el camión no pasa frente al tianguis y exhala ese vapor que lo hace toser y le deja en la boca ese sabor molesto de caucho quemado, y ahí platicando con don Diego se entera de las tragedias cotidianas de la colonia y de los compañeros al volante de don Diego, el viejo chimuelo que maneja un camión con mil anécdotas, al final del día, de su día, a las siete de la tarde se baja frente a la estación de polis y don Diego le da su propina, el Mocho se baja con las monedas en el bolsillo izquierdo que es el que no está roto, a veces cuando el Capi Galeana no esta se queda con don Diego hasta en la noche y don Diego le invita unas tortas o algunas noches se queda en el camión con la botella de cerveza que le regalan los de la otra ruta mientras ellos se divierten en esa casa desahuciada con las ventanas rotas rodeada de mujeres con apariencia fácil, el Mocho sabe bien que pasa alla dentro pero no dice nada, solo mira a don Diego subir cansado para llevarse su mochila y le da una sonrisa antes de regresar a dormir sin decir una palabra.
Esa mañana en particular Don Diego no estaba en casa, no estuvo ni ayer, y por eso el mocho estuvo todo el día con el Capi Galeana.
El mocho así le dicen en su colonia porque tiene una oreja deforme, pero de que escucha se las sabe de todas.
La patrulla se detuvo dos cuadras atrás del tianguis, caminaron hasta un puesto en la esquina frente al lugar donde se atoran los camiones como ballenas varadas, el Mocho busco con la vista el camión con el vidrio agrietado de cuando se le secuestraron a don Diego, el camión no paso.
El Mocho y el Capi comieron sus tortas despacio acompañándolas con un poco de Coca Cola al tiempo. El Capi le guiño el ojo a la cocinera, pago con uno de a veinte y una de a diez, no espero el cambio.
Están todos tiesos y…-
-Ay mi capi- dijo el mocho con una sonrisa dibujada en su cara morena –yo con esas si no me meto-
-cállate pinche mocho o te parto la madre-
-nomas no se me agrande mi capi- dijo el mocho guiñándole un ojo –ya sabe que aquí trabajamos juntos, ya sabe usté cooperación mutua y solidaridá-
.vele bajando pinche mocho- el capitán galeana esbozo una sonrisa –tenemos chamba y tengo que darle de comer a los muchitos-
El capitán galeana anota y habla por el radio, el mocho juega con los cadáveres, revuelve con una varita de madera los huesos astillados de los muertos.
-nombre estos nomas se vinieron aquí a morirse-
-no mi capi- el mocho se mostraba visiblemente emocionado –a este si le dieron un santo fregadazo.
El fémur estaba partido en dos, unido solo por una astilla de hueso, un poco mugroso se llegaba a ver de un tano claro de café del color de la tierra.
Apestaban.
Los cuerpos exhalaban un aroma podrido pero ligeramente suave, como a frutas silvestres fermentándose.
El arrollo corría lejos.
El radio vibro y sonó la alarma. El capitán galeana se limpia el sudor de la frente, una frente amplia con surcos por fruncirla tanto
-¿Qué pasa mi capi?
El Capitán se pasea de un lado a otro con su radio en la mano, no es capitán es oficial o teniente o un loco vestido de policía reportando cadáveres.
-Mejor aquí los dejamos no sea la de malas y se nos vayan a pudrir en la cajuela y vas a ver en que nos vamos a meter pinché mocho, no se vaya armar un pancho si encuentran a los ¿Cómo les dicen?, a simón los deudos- el capitán galeana mira al mocho por encima del hombro , el mocho sigue jugando con los huesos de allí juntos, el radio vuelve a sonar “no pues estamos aquí en el ejido, no no mames wey, no friegues, chinga tu madre pendejo”, el Capitán le hace un seña al mocho y entran a la patrulla, el Capitán sigue a la radio, cuelga
-Órale pinche mocho vamos por unas tortas, que no mames con este pinche calor ya me dio hambre
-Sales valedor que ya me ruge la tripa- el mocho se ríe, estornuda y se acomoda los jeans que se le van cayendo.
El mocho se gana la vida con las propinas que el capi le da por hacerle favores ya en la noche, en la mañana se va con el camionero Diego que vive junto a su casa de materiales y piso firme del que regala el gobierno, por toda la ruta que llega al estadio y a los viveros, y ahí va gritando las paradas del camión, y los pulmones se le atoran cuando los domingos invariablemente el camión no pasa frente al tianguis y exhala ese vapor que lo hace toser y le deja en la boca ese sabor molesto de caucho quemado, y ahí platicando con don Diego se entera de las tragedias cotidianas de la colonia y de los compañeros al volante de don Diego, el viejo chimuelo que maneja un camión con mil anécdotas, al final del día, de su día, a las siete de la tarde se baja frente a la estación de polis y don Diego le da su propina, el Mocho se baja con las monedas en el bolsillo izquierdo que es el que no está roto, a veces cuando el Capi Galeana no esta se queda con don Diego hasta en la noche y don Diego le invita unas tortas o algunas noches se queda en el camión con la botella de cerveza que le regalan los de la otra ruta mientras ellos se divierten en esa casa desahuciada con las ventanas rotas rodeada de mujeres con apariencia fácil, el Mocho sabe bien que pasa alla dentro pero no dice nada, solo mira a don Diego subir cansado para llevarse su mochila y le da una sonrisa antes de regresar a dormir sin decir una palabra.
Esa mañana en particular Don Diego no estaba en casa, no estuvo ni ayer, y por eso el mocho estuvo todo el día con el Capi Galeana.
El mocho así le dicen en su colonia porque tiene una oreja deforme, pero de que escucha se las sabe de todas.
La patrulla se detuvo dos cuadras atrás del tianguis, caminaron hasta un puesto en la esquina frente al lugar donde se atoran los camiones como ballenas varadas, el Mocho busco con la vista el camión con el vidrio agrietado de cuando se le secuestraron a don Diego, el camión no paso.
El Mocho y el Capi comieron sus tortas despacio acompañándolas con un poco de Coca Cola al tiempo. El Capi le guiño el ojo a la cocinera, pago con uno de a veinte y una de a diez, no espero el cambio.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Les Hommes de la terre III
Alberto Mendoza
Detuvo en seco su golpe antes de que el puño cerrado se estrellara en su cara y le partiera la nariz, sus dedos casi rozaron su cara destrozada por las cicatrices que habían venido acumulándose en su cara asimétrica, desde pequeñas, mínimas e invisibles cicatrices en la frente, la enorme marca de un percance mayor arriba de sus labios y su mentón surcado de grietas y moretones, su mentón dañado que restaba la armonía artificial de sus ojos… Él esquiva otro golpe, y, va a llegar el momento en que no pueda esquivar más golpes, que deberá soportar el dolor de su nariz partida y el sabor oxidado, a fierro de su sangre en sus labios rosados que se volvieron blancos ahora, Él esquiva un último golpe antes de sentir el ardor tibio en su vientre y un par de golpes secos en la nuca, en la cabeza en la nariz, pero nunca en la frente, la sangre cae de su nariz formando un rio caudaloso pero no tanto, un rio con agua, un rio que carga sangre en vez de agua, una alegoría del papaloapan deTuxtepec, una burla irónica mientras su conciencia se va perdiendo, se va alejando, va perdiendo trascendencia, y el contorno negro del desconocido se disuelve en medio del olor de la carne chamuscada del puesterio del tianguis en el afán ruidoso del día que se revela frio.
Él se levanta, se sacude, se limpia la sangre seca de los labios y se limpia el contorno curveado de estos con la punta de su lengua, su lengua partido de nacimiento prematura, su lengua cortada, surcada como su mentón por grietas que desembocan en la húmeda punta rosada, Se sienta, se sienta en la acera sucia de polvo, se sienta junto a los charcos pestilentes de podredumbre, aun no es ni mediodía cuando llegan a comprar fruta, ya no vienen las catrinas, pero catrinas con jeans y teléfonos celulares que vibran bajo la tela rígida de sus bolsos enormes se pasean de lejos de vez en cuando, con enormes cristales oscuros que cubren sus ojos café oscuro, porque sus ojos claros se perdieron en laberinto genético de una centuria; tengo hambre no quiero plátanos podridos del puesto de Lucila no quiero encontrarme a Lucila y que me diga nene cuanto has crecido amor yo te conocí (y entonces esquematiza con los brazos un tamaño mínimo y exageradamente pequeño) ella me conoció cuando mi madre la señora del prado todavía compraba fruta en los puestos de ese tianguis alineados por toda la calle, ocupando la mitad del pavimento e impidiendo el paso a los camiones y a los autos, entonces los urbanos se quedaban varados y la gente estornudaba por los gases que exhalaban en sus descansos, Él piensa, el se acaricia la nuca, esta mareado y tiene frio, tiene hambre, tiene sed, pero no hace nada se queda parado contemplando el cielo gris que crece en todas las magnitudes y se termina en su centro mismo, en el claro donde las nubes dejan a descubierto un sol brillante que alumbra las rectas calles del centro, ligeramente orientadas al oriente, Él varado, Él cansado, Él sangrando, Él perdido, Él famélico, Él histérico, desesperado, pero en silencio, con un involuntario voto de silencio impuesto por el dolor de su nuca, yo creo que mis labios están muertos porque ya no siento palpitar la sangre y creo que mis ojos también están muriendo no distingo los arboles de los postes de luz aquí antes vivía mi abuela en su casa grande con su corredor que daba al patio donde estaban los pericos que se comían los geranios donde la perra hizo su nido y tuvo a sus perritos que cuando crecieron se los llevo la perra a quien sabe donde y los estuvieron buscando a ellos y a la perra unos siete meses hasta que la perra volvió a aparecer preñada de nuevo y se murió en el parto incluso cuando mi abuela le puso velas a todos los santos que tenía en la sala amontonadas junto a la ventana que daba a la calle donde se estacionaban los camiones urbanos que en un suspiro final exhalaban un humo tan ligero que entraba por las rendijas de las ventanas y ensuciaba el piso blanco de la sala con una capa de smog tan ligera que solo se veía en los pies descalzos cuando caminaba de su cuarto a la cocina por un pedazo de queso rancio. Él se levanto, una cara de dolor, un rictus de sufrimiento impreso en su rostro maltrecho, Él se levanto y camino a la parada de camiones, tres calles abajo, Él siguió en silencio y saco de su pantalón una brillante moneda dorada, subió al camión y la puso en la mano del conductor espero el cambio y no dijo nada.
Detuvo en seco su golpe antes de que el puño cerrado se estrellara en su cara y le partiera la nariz, sus dedos casi rozaron su cara destrozada por las cicatrices que habían venido acumulándose en su cara asimétrica, desde pequeñas, mínimas e invisibles cicatrices en la frente, la enorme marca de un percance mayor arriba de sus labios y su mentón surcado de grietas y moretones, su mentón dañado que restaba la armonía artificial de sus ojos… Él esquiva otro golpe, y, va a llegar el momento en que no pueda esquivar más golpes, que deberá soportar el dolor de su nariz partida y el sabor oxidado, a fierro de su sangre en sus labios rosados que se volvieron blancos ahora, Él esquiva un último golpe antes de sentir el ardor tibio en su vientre y un par de golpes secos en la nuca, en la cabeza en la nariz, pero nunca en la frente, la sangre cae de su nariz formando un rio caudaloso pero no tanto, un rio con agua, un rio que carga sangre en vez de agua, una alegoría del papaloapan deTuxtepec, una burla irónica mientras su conciencia se va perdiendo, se va alejando, va perdiendo trascendencia, y el contorno negro del desconocido se disuelve en medio del olor de la carne chamuscada del puesterio del tianguis en el afán ruidoso del día que se revela frio.
Él se levanta, se sacude, se limpia la sangre seca de los labios y se limpia el contorno curveado de estos con la punta de su lengua, su lengua partido de nacimiento prematura, su lengua cortada, surcada como su mentón por grietas que desembocan en la húmeda punta rosada, Se sienta, se sienta en la acera sucia de polvo, se sienta junto a los charcos pestilentes de podredumbre, aun no es ni mediodía cuando llegan a comprar fruta, ya no vienen las catrinas, pero catrinas con jeans y teléfonos celulares que vibran bajo la tela rígida de sus bolsos enormes se pasean de lejos de vez en cuando, con enormes cristales oscuros que cubren sus ojos café oscuro, porque sus ojos claros se perdieron en laberinto genético de una centuria; tengo hambre no quiero plátanos podridos del puesto de Lucila no quiero encontrarme a Lucila y que me diga nene cuanto has crecido amor yo te conocí (y entonces esquematiza con los brazos un tamaño mínimo y exageradamente pequeño) ella me conoció cuando mi madre la señora del prado todavía compraba fruta en los puestos de ese tianguis alineados por toda la calle, ocupando la mitad del pavimento e impidiendo el paso a los camiones y a los autos, entonces los urbanos se quedaban varados y la gente estornudaba por los gases que exhalaban en sus descansos, Él piensa, el se acaricia la nuca, esta mareado y tiene frio, tiene hambre, tiene sed, pero no hace nada se queda parado contemplando el cielo gris que crece en todas las magnitudes y se termina en su centro mismo, en el claro donde las nubes dejan a descubierto un sol brillante que alumbra las rectas calles del centro, ligeramente orientadas al oriente, Él varado, Él cansado, Él sangrando, Él perdido, Él famélico, Él histérico, desesperado, pero en silencio, con un involuntario voto de silencio impuesto por el dolor de su nuca, yo creo que mis labios están muertos porque ya no siento palpitar la sangre y creo que mis ojos también están muriendo no distingo los arboles de los postes de luz aquí antes vivía mi abuela en su casa grande con su corredor que daba al patio donde estaban los pericos que se comían los geranios donde la perra hizo su nido y tuvo a sus perritos que cuando crecieron se los llevo la perra a quien sabe donde y los estuvieron buscando a ellos y a la perra unos siete meses hasta que la perra volvió a aparecer preñada de nuevo y se murió en el parto incluso cuando mi abuela le puso velas a todos los santos que tenía en la sala amontonadas junto a la ventana que daba a la calle donde se estacionaban los camiones urbanos que en un suspiro final exhalaban un humo tan ligero que entraba por las rendijas de las ventanas y ensuciaba el piso blanco de la sala con una capa de smog tan ligera que solo se veía en los pies descalzos cuando caminaba de su cuarto a la cocina por un pedazo de queso rancio. Él se levanto, una cara de dolor, un rictus de sufrimiento impreso en su rostro maltrecho, Él se levanto y camino a la parada de camiones, tres calles abajo, Él siguió en silencio y saco de su pantalón una brillante moneda dorada, subió al camión y la puso en la mano del conductor espero el cambio y no dijo nada.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Les Hommes de la Terre II
Victoria Domínguez
-¿Quoi?
-Ici.
No Más creo. Ahora.
el tiempo, el aire, el viento.
la densidad de los suspiros.
Victoria Domínguez sola. con su mirada fija en la pared tan blanca.
"Long Time Ago"
Never ever. Baby.
sus ojos. negros tan claros. que se clavan como estacas en la mirada de uno. cualquiera. sin soportar más esos temblores fatales.
Victoria Riendo.
Su sonrisa bizarra.
Su piel, Blanca, Blanca.
No.
Destroza otro
Destrozado antes.
Huye. Corre. Ocultate.
Victoria, que rie, rie, sus labios enormes, hermosos, tan suaves.
conciencia volitiva, la voluntad de correr, de. ahora te extiendes, te explayas en tus dudas metafísicas.
>>Sus labios enormes, hermosos, tan suaves.
Victoria que esta jugando con su pelo negro. su mirada taladra y ahueca ese centro vital tan necesario.
Te mire y suspire por ti.
¿Tranquila?
Te di una razón para sonreír con descaro.
¿Quien te ha besado?
¿Quien ha sentido el olor de tu pelo tan negro?
¿Quien mas se ha perdido en tus negros, o cafés, tan claros, brillantes?
Tú. deslumbras. huye. ocultate.
Quiero odiarte.
¿Ganaste? Looser! Omitiendo Realidades Intensamente Absurdas.
Tú eres real.
Al menos.
Al menos puedo mirarte de lejos.
Ese Frío.
Ese Frío.
Las Oleadas de Lamentos
Famélicos hombrees harapientos
Cruzando las calmadas avenidas,
Con su torrente automovilístico
Sus Rostros Partidos.
La Sangre que gotea y...
se rompe al estrellarse tan vilmente.
Designio fatal.
No. No me mires de ese modo.
¿Soy Alguien?
Soy nadie.
Soy nadie en un mundo que no me (nos) pertenece.
Soy Nada.
No existes.
No existes.
Soy viento.
Flotando.
Soy Algo.
Las Oleadas de Lamentos
Famélicos hombrees harapientos
Cruzando las calmadas avenidas,
Con su torrente automovilístico
Sus Rostros Partidos.
La Sangre que gotea y...
se rompe al estrellarse tan vilmente.
Designio fatal.
No. No me mires de ese modo.
¿Soy Alguien?
Soy nadie.
Soy nadie en un mundo que no me (nos) pertenece.
Soy Nada.
No existes.
No existes.
Soy viento.
Flotando.
Soy Algo.
jueves, 26 de noviembre de 2009
LES HOMMES DE LA TERRE (Corregido)
Y era el fin.
>>y mientras nos dábamos cuenta caminábamos por la ciudad en silencio, apenas iluminada por unos cuantos faroles que se apagaban y encendían y en donde las palomillas retozaban con la luz escapista, un par de ruidos lejanos disimularon nuestra vagancia.
Las calles en silencio casi sepulcral solo de vez en cuando alteradas por el trágico chillido de una ambulancia.
Alguien enciendo un cigarro, un cigarrillo viejo, arrugado, rancio de todo ese tiempo que venia guardado en el bolsillo.
>>hace ya tiempo que habíamos dejado de tener frío.
Los viejos abrigos, rotos como laminas a mitad de las lluvias torrencialmente interminables del verano. Había arroyuelos discurriendo ilusos por el asfalto deshecho
>>Olía a tabaco, el penetrante aroma nos infundio fuerzas, fuerza débiles sin sentido, ni siquiera ya nosotros hablábamos, no, solo nos mirábamos con ojos lejanos y tristes como resignados al resto del tiempo, un tiempo absurdo cuyo final nos venía acechando desde que salimos de la Catedral.
Las sombras amorfas. Dispersas aquí y allá, pero unidas por la gravedad de sus pasos y la tristeza en sus miradas invisibles, sus ojos lejanos de moribundos.
>>Vamos a morir hoy, y si no mañana, y si no pasado mañana
De nuevo el curso improbable del tiempo, detenido en su momento y vuelto a poner en marcha.
>>Ya no siento ni que el viento roce mi cara
El centro de la ciudad, sumergido en esa calma engañosa, las sombras ocupadas buscando un camino iluminado donde despilfarrar su tiempo absurdo que se pierde en cada esquina,
>>Cuando cruzaba la calle, no sé ellos, pero yo, sentí como se desmoronaba mi cuerpo y cedía ante su propio peso, pero no podía caer allí, justo en medio de la calla húmeda por la llovizna que nos desconcierta
Los autos que pasan en las desiertas calles rotas y divididas por barricadas improvisadas, los autos que rozan el lodazal, y manchan de barro sus vestimentas rasgadas. Ya sucias por todo el tiempo que llevan pegadas a su piel huesuda
>>Aun no tengo miedo de morir, solo un poco de hambre, y la terrible y mórbida sensación de que no podre saciarla nunca más.
Hoy hay ruido de cohetones, hoy no hay nada, las barricadas abandonadas a la intemperie, la ciudad en relativa calma, esos hombres ya muertos que vagan por las calles en penumbras relucientes.
>>Nunca supe sus nombres, solo los vi venir poco a poco, conmigo, uniéndose a la caravana macabra, pero ellos van y caminan con paso decidido pero austero, uno va dejando el rastro de su sangre que llueve desde su nariz partida, y el otro va gimiendo lentamente mientras su rodilla se torna morada, y uno más dejo de quejarse hace tiempo ya de el vidrio roto que se le encajo en el pie.
La lluvia vuelve a caer, ligero sobre el pavimento, emocionándose en un crescendo intenso. La tierra, el asfalto, huele a lluvia, y cerca de los bordes de los riachuelos de aguas negras que discurren silenciosos por la ciudad en el caos, el ruido de los grillos parece implorar mas lluvia, comienza cerrarse más el cielo, y la penumbra se adueña de todo, las nubes cubren la luna y las estrellas, solo la tenue luz de los faroles fundiéndose en las calles tan en calma, se siente ese aire mórbido, pesado, como un funeral perpetuo y el ruido de otra sirena que altera la calma fúnebre del silencio, un pacto implícito solo por esa noche cruel, y las sombras que se deslizan por doquier, siempre juntas y unidas, dejando ese rastro fatal a su paso, como fantasmas vivos que se consumen instante tras instante, que aparecieron de pronto como esos escarabajos negros, justo después de la lluvia, pero nadie noto su presencia, porque ese día el aire no olía a humo y la calma virginal se percibía como una presión aun mayor que el caos, las sombras están por aquí y por allá, con sus lamentos silenciosos, y acompasados al ritmo del tiempo, nadie los mira y nadie se pregunta que hacen allí, y si lo hacen no lo sabrán, y de pronto las sombras, acostumbrados a la niebla lluviosa, no ven más allá que su próxima pisada.
>>Alguna vez me preguntaron que quien era, que era, y no supe que decir, se me helo la sangre y miro a esa gente con ojos de odio, y es que ni siquiera yo sé lo que somos, ni siquiera yo se quien soy… ¿Acaso tiene importancia?
Las llamas consumiéndose tan cerca que se siente el calor de la fogata. Llueve.
>>pisar en falso, una herida abierta inconstante, que sangra rápidamente y después ya no siento las piernas, y mis pies están fríos por la sangre derramada, mi pantalón es una sopa sanguinolenta, ya no tengo vida, la vida se escapa con el sudor de mis sienes, y lo mismo ellos, se tropiezan pero aun así siguen, seguimos, moribundos y agónicos, pisando los trozos de vidrio desparramados aquí y allá en esos callejones hostiles.
Muy lento, muy lento, muy lento comienza a amainar. Escampa y al cabo de un rato discurren serenos arroyos por el canal de las aceras, unas cuantas ranas cantan en el arroyo de Xochimilco, una marcha fúnebre para las sombras que se mueven lentas por la calle húmeda, el ritmo de la lluvia es el ritmo del tiempo el golpeteo suave extasiado a momentos por los autos o por sirenas, o por gritos o chiflidos incidentales que comienzan a romper la calma nocturna, amanece domingo, pero sigue tan obscuro como al anochecer de sábado, esos enormes nubarrones no se despegan del cielo, se aferran a el como un pequeño a su madre, y llueve y escampa, y llueve y escampa, y llueve… , y como amanece comienza a hacer frío, ese frío húmedo e intenso que cala hasta los huesos, pero las sombras no tienen tan siquiera huesos, ya no sienten el frío y se notan pálidos mas pálidos ahora, y caminan arrastrando los pies por todo el camino del acueducto, las manchas de sangre que dejan a su paso se evaporan lentamente con los primeros rayos del sol que se antoja agonizante.
>>Ya no se que sentir, si el peso de mi espalda o el peso del cielo, estoy cada vez mas sofocado. ¿Quién soy?
Y ellos ya sienten la agonía que les pesa en la espalda, la sangre solidificada en su rostro que no se molestan en limpiar, los pantalones rígidos y acartonados, el sabor a vomito y sangre, ese olor nauseabundo a muerto, ese olor que despiden y que atrae a dos gavilanes, el cielo se ve morado y naranja, y de pronto es del mismo color que la sangre de las sombras, la sangre que derraman por sus heridas, en sus pies destrozados y descalzos ya, en sus manos casi negras por el frío, y en sus ojos hinchados por no haber dormido días, ya se tropiezan con todo, siguen en línea recta, dispersos y se van uniendo a medida que el día comienza a clarear y se distinguen dos o tres cantos de gallos a la distancia, y un par de cuetes anunciando que llego el domingo y la ciudad sigue jodida.
>>Ya no puedo, seguir mis pierna se mueven pero yo no siento, estamos lejos, yo al menos estoy lejos, ya no siento nada ni el par de vidrios encajados en mis pies, estoy lejos, como para ver las luce apagarse y el cielo tornarse gris claro y los primero rayos colarse por ahí, y escuchar las llamadas a misa de ocho y los altavoces con la radio a todo volumen, pero cada vez estoy mas lejos, ya no distingo nada mas, solo algunos ruidos dispersos, y se que los demás están allí, tumbados, mórbidos agonizantes, pero ya no sentimos, somos insensibles ahora, somos como las rocas, y eso somos, somos polvo… somos tierra… ¿Quién soy?, no soy nadie, sin nadie, soy con ellos ¿Quiénes somos?, somos polvo, somos tierra, somos los hombres de tierra, somos los hombres de la tierra, y aun así tenemos miedo a morir….
Allí estaban los cinco, en la hierba tumbados junto a las rocas puntiagudas, mientras el aire se llenaba con el hedor de las llantas quemadas y el panorama con los reflejos distantes de espejos en los techos, un helicóptero paso rozando el cielo gris, y un par de tiros en la distancia difusos, como la vista de los 5 hombres agonizantes tumbados sobre la hierba junto a las rocas puntiagudas.
>>Y yo sabía que era el fin.
Y era el fin, y mientras nos dábamos cuenta nos convertimos en estatuas de sal, y mientras moríamos, agonizábamos, el cielo se torno azul, y los rayos de sol e deslumbraron, y era el fin… allá lejos unos cuantos tiros y el humo se disuelven en el aire enrarecido, allí abajo unas campanas llaman a misa de ocho…
y sobre los cuerpos inertes se posan los gavilanes y el viento mece las copas de los cazahuates.
>>y mientras nos dábamos cuenta caminábamos por la ciudad en silencio, apenas iluminada por unos cuantos faroles que se apagaban y encendían y en donde las palomillas retozaban con la luz escapista, un par de ruidos lejanos disimularon nuestra vagancia.
Las calles en silencio casi sepulcral solo de vez en cuando alteradas por el trágico chillido de una ambulancia.
Alguien enciendo un cigarro, un cigarrillo viejo, arrugado, rancio de todo ese tiempo que venia guardado en el bolsillo.
>>hace ya tiempo que habíamos dejado de tener frío.
Los viejos abrigos, rotos como laminas a mitad de las lluvias torrencialmente interminables del verano. Había arroyuelos discurriendo ilusos por el asfalto deshecho
>>Olía a tabaco, el penetrante aroma nos infundio fuerzas, fuerza débiles sin sentido, ni siquiera ya nosotros hablábamos, no, solo nos mirábamos con ojos lejanos y tristes como resignados al resto del tiempo, un tiempo absurdo cuyo final nos venía acechando desde que salimos de la Catedral.
Las sombras amorfas. Dispersas aquí y allá, pero unidas por la gravedad de sus pasos y la tristeza en sus miradas invisibles, sus ojos lejanos de moribundos.
>>Vamos a morir hoy, y si no mañana, y si no pasado mañana
De nuevo el curso improbable del tiempo, detenido en su momento y vuelto a poner en marcha.
>>Ya no siento ni que el viento roce mi cara
El centro de la ciudad, sumergido en esa calma engañosa, las sombras ocupadas buscando un camino iluminado donde despilfarrar su tiempo absurdo que se pierde en cada esquina,
>>Cuando cruzaba la calle, no sé ellos, pero yo, sentí como se desmoronaba mi cuerpo y cedía ante su propio peso, pero no podía caer allí, justo en medio de la calla húmeda por la llovizna que nos desconcierta
Los autos que pasan en las desiertas calles rotas y divididas por barricadas improvisadas, los autos que rozan el lodazal, y manchan de barro sus vestimentas rasgadas. Ya sucias por todo el tiempo que llevan pegadas a su piel huesuda
>>Aun no tengo miedo de morir, solo un poco de hambre, y la terrible y mórbida sensación de que no podre saciarla nunca más.
Hoy hay ruido de cohetones, hoy no hay nada, las barricadas abandonadas a la intemperie, la ciudad en relativa calma, esos hombres ya muertos que vagan por las calles en penumbras relucientes.
>>Nunca supe sus nombres, solo los vi venir poco a poco, conmigo, uniéndose a la caravana macabra, pero ellos van y caminan con paso decidido pero austero, uno va dejando el rastro de su sangre que llueve desde su nariz partida, y el otro va gimiendo lentamente mientras su rodilla se torna morada, y uno más dejo de quejarse hace tiempo ya de el vidrio roto que se le encajo en el pie.
La lluvia vuelve a caer, ligero sobre el pavimento, emocionándose en un crescendo intenso. La tierra, el asfalto, huele a lluvia, y cerca de los bordes de los riachuelos de aguas negras que discurren silenciosos por la ciudad en el caos, el ruido de los grillos parece implorar mas lluvia, comienza cerrarse más el cielo, y la penumbra se adueña de todo, las nubes cubren la luna y las estrellas, solo la tenue luz de los faroles fundiéndose en las calles tan en calma, se siente ese aire mórbido, pesado, como un funeral perpetuo y el ruido de otra sirena que altera la calma fúnebre del silencio, un pacto implícito solo por esa noche cruel, y las sombras que se deslizan por doquier, siempre juntas y unidas, dejando ese rastro fatal a su paso, como fantasmas vivos que se consumen instante tras instante, que aparecieron de pronto como esos escarabajos negros, justo después de la lluvia, pero nadie noto su presencia, porque ese día el aire no olía a humo y la calma virginal se percibía como una presión aun mayor que el caos, las sombras están por aquí y por allá, con sus lamentos silenciosos, y acompasados al ritmo del tiempo, nadie los mira y nadie se pregunta que hacen allí, y si lo hacen no lo sabrán, y de pronto las sombras, acostumbrados a la niebla lluviosa, no ven más allá que su próxima pisada.
>>Alguna vez me preguntaron que quien era, que era, y no supe que decir, se me helo la sangre y miro a esa gente con ojos de odio, y es que ni siquiera yo sé lo que somos, ni siquiera yo se quien soy… ¿Acaso tiene importancia?
Las llamas consumiéndose tan cerca que se siente el calor de la fogata. Llueve.
>>pisar en falso, una herida abierta inconstante, que sangra rápidamente y después ya no siento las piernas, y mis pies están fríos por la sangre derramada, mi pantalón es una sopa sanguinolenta, ya no tengo vida, la vida se escapa con el sudor de mis sienes, y lo mismo ellos, se tropiezan pero aun así siguen, seguimos, moribundos y agónicos, pisando los trozos de vidrio desparramados aquí y allá en esos callejones hostiles.
Muy lento, muy lento, muy lento comienza a amainar. Escampa y al cabo de un rato discurren serenos arroyos por el canal de las aceras, unas cuantas ranas cantan en el arroyo de Xochimilco, una marcha fúnebre para las sombras que se mueven lentas por la calle húmeda, el ritmo de la lluvia es el ritmo del tiempo el golpeteo suave extasiado a momentos por los autos o por sirenas, o por gritos o chiflidos incidentales que comienzan a romper la calma nocturna, amanece domingo, pero sigue tan obscuro como al anochecer de sábado, esos enormes nubarrones no se despegan del cielo, se aferran a el como un pequeño a su madre, y llueve y escampa, y llueve y escampa, y llueve… , y como amanece comienza a hacer frío, ese frío húmedo e intenso que cala hasta los huesos, pero las sombras no tienen tan siquiera huesos, ya no sienten el frío y se notan pálidos mas pálidos ahora, y caminan arrastrando los pies por todo el camino del acueducto, las manchas de sangre que dejan a su paso se evaporan lentamente con los primeros rayos del sol que se antoja agonizante.
>>Ya no se que sentir, si el peso de mi espalda o el peso del cielo, estoy cada vez mas sofocado. ¿Quién soy?
Y ellos ya sienten la agonía que les pesa en la espalda, la sangre solidificada en su rostro que no se molestan en limpiar, los pantalones rígidos y acartonados, el sabor a vomito y sangre, ese olor nauseabundo a muerto, ese olor que despiden y que atrae a dos gavilanes, el cielo se ve morado y naranja, y de pronto es del mismo color que la sangre de las sombras, la sangre que derraman por sus heridas, en sus pies destrozados y descalzos ya, en sus manos casi negras por el frío, y en sus ojos hinchados por no haber dormido días, ya se tropiezan con todo, siguen en línea recta, dispersos y se van uniendo a medida que el día comienza a clarear y se distinguen dos o tres cantos de gallos a la distancia, y un par de cuetes anunciando que llego el domingo y la ciudad sigue jodida.
>>Ya no puedo, seguir mis pierna se mueven pero yo no siento, estamos lejos, yo al menos estoy lejos, ya no siento nada ni el par de vidrios encajados en mis pies, estoy lejos, como para ver las luce apagarse y el cielo tornarse gris claro y los primero rayos colarse por ahí, y escuchar las llamadas a misa de ocho y los altavoces con la radio a todo volumen, pero cada vez estoy mas lejos, ya no distingo nada mas, solo algunos ruidos dispersos, y se que los demás están allí, tumbados, mórbidos agonizantes, pero ya no sentimos, somos insensibles ahora, somos como las rocas, y eso somos, somos polvo… somos tierra… ¿Quién soy?, no soy nadie, sin nadie, soy con ellos ¿Quiénes somos?, somos polvo, somos tierra, somos los hombres de tierra, somos los hombres de la tierra, y aun así tenemos miedo a morir….
Allí estaban los cinco, en la hierba tumbados junto a las rocas puntiagudas, mientras el aire se llenaba con el hedor de las llantas quemadas y el panorama con los reflejos distantes de espejos en los techos, un helicóptero paso rozando el cielo gris, y un par de tiros en la distancia difusos, como la vista de los 5 hombres agonizantes tumbados sobre la hierba junto a las rocas puntiagudas.
>>Y yo sabía que era el fin.
Y era el fin, y mientras nos dábamos cuenta nos convertimos en estatuas de sal, y mientras moríamos, agonizábamos, el cielo se torno azul, y los rayos de sol e deslumbraron, y era el fin… allá lejos unos cuantos tiros y el humo se disuelven en el aire enrarecido, allí abajo unas campanas llaman a misa de ocho…
y sobre los cuerpos inertes se posan los gavilanes y el viento mece las copas de los cazahuates.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Interludio Tragico II
Ahora que ya ha anochecido se notan las luces más allá del horizonte. El cielo azul oscuro marcando los contrastes entre los montes negros negros y el valle regado de luces. Ahora que ya hemos aprendido a volar debemos aprender a cantar. El aire carga electricidad estática, una oleada de pensamientos oscuros que descienden y ascienden entre los chillidos desesperados del tiempo futuro. Presente tan lleno de miedos, Tenemos el aire atado al absurdo con un cuerda que se balancea en un ir y venir estático plagado de contratiempos, el aire de la mañana fugado con los ruidos de la mediatarde. Las nubes se desplazan dejando su estela imposible en la inmensidad apoteósica deseos absurdos, como si no hubiera mas tiempo general de inconsistencias, si ahora que nunca más ha de volver el tiempo; La autopista serpentea riesgosa por entre los riscos que caen a barrancas donde pulula los encinos y arroyos famélicos discurren tranquilos entre sus fondos polvosos de hastió, los autos que pasan veloces como saetas rompiendo el viento a su lado contrario, y del lado que vuelan libres, más libres que los pájaros, los automóviles y sus chillidos metálicos, algunos oxidados que resuenan con eco entre las paredes trágicas de los barrancos. Un auto plateado que sigue la línea blanca que fluye entre las paredes desmoronándose por erosiones implícitas, el auto va, constante y desaparece a veces entre los pasos por donde la montaña fue mutilada, abriendo la brecha para el progreso invasivo, el auto ruge, impasible, devorando kilómetros, apresurándose mientras la luz se fuga y la vegetación se convierte en inquietantes sombras en medio de la noche, las sombras se antojan largas cuando los faros del automóvil se pronuncian sobre ellas, la vegetación que se va volviendo rala, inexistente, de los encinos a los cazahuates, a los pájaros bobos, y después los pastos altos, una fila de encinos a cada lado. La autopista se ladea bastante, la curva final aderezada con las luces presentes en los edificios de concreto y ladrillo, las bugambilias marchitas en los maceteros, los semáforos pasando veloces, de rojo a verde y amarillo y rojo. La calle tan larga se revela eterna, un universo de cláxones que penetran las ventanas y rompen los tímpanos de los oídos, el auto plateado ladeado hacia un lado, y parecen pronto llegar las luces lejanas, luces en el valle, en las lomas, las luces que parecen deliberadamente colocadas, decorando las cimas de los cerros no tan lejanos. Al auto plateado atorado en el trafico, las nube pasan veloces, el cielo invernal, hace frío por fuera, el auto plateado que avanza volando, un auto pasando del lado contrario, mas autos mil autos, las nubes nerviosas que observan obtusas.
Silencio
El ultimo chillido de una llanta, dejando su huella sobre el pavimento
Silencio,
El tiempo es solo un eterno tic, tac, un ir y venir de casualidades estudiadas.
Silencio
Una nube, otras nubes, los autos mil autos.
El auto plateado que se va volteando.
Un instante después, el auto que luce aplastado por mil partes, un ejército de ambulancias que llegan volando. El mar de cláxones que se vuelve intenso. Mas intenso aun si es posible y las ambulancias se van con los muertos, que quedan anónimos para el mundo entero, para el resto el mundo. Una grúa que se lleva al auto. Levantándolo hacia el cielo y lo arrastra, los autos avanzan lentos y tranquilos.
Silencio.
Mañana la luz de la mañana que se desvanece, es un día nublado, y hace el frio invernal que cala hasta los huesos e irrita los ojos. Solo una mancha sobre el pavimento. Una cruz anónima al lado del asfalto.
Silencio
El ultimo chillido de una llanta, dejando su huella sobre el pavimento
Silencio,
El tiempo es solo un eterno tic, tac, un ir y venir de casualidades estudiadas.
Silencio
Una nube, otras nubes, los autos mil autos.
El auto plateado que se va volteando.
Un instante después, el auto que luce aplastado por mil partes, un ejército de ambulancias que llegan volando. El mar de cláxones que se vuelve intenso. Mas intenso aun si es posible y las ambulancias se van con los muertos, que quedan anónimos para el mundo entero, para el resto el mundo. Una grúa que se lleva al auto. Levantándolo hacia el cielo y lo arrastra, los autos avanzan lentos y tranquilos.
Silencio.
Mañana la luz de la mañana que se desvanece, es un día nublado, y hace el frio invernal que cala hasta los huesos e irrita los ojos. Solo una mancha sobre el pavimento. Una cruz anónima al lado del asfalto.
martes, 24 de noviembre de 2009
Interludio Tragico I
Ultraje
Huir.
El Tiempo es morbido
Huir.
Huir del tiempo
que
sangrando
te arranca el corazon como un suspiro
Huir
del absurdo sinsentido de una forma muerta
que se cuela entre las lineas de la belleza inutil
Huir
Escapar
de las fauces de la vida
de las garras de la muerte
del gancho de la existencia
y la marea tentadora de la inexistencia
Y tu vida
sera solo una mancha
pendiendo
obsena y grotesca
marchita
Huir
desgarrando tus sentidos
deconstruyendo la percepcion de tu espacio
tiempo.
el pararelismo casi legal.
Huir del arte.
Huir de la tentacion de entregarse a la muerte
que vivida espera paradojicamente
Huir de la tentacion de vivir,
o existir
o no existir
simplemete ser
aqui y alla, al mismo tiempo en un labertinto.
de cualquier forma.
en direccion
sentido
magnitud
tiempo
espacio
mas
materia
un reloj se desgasta, se detiene
pum
pum
toc
toc
jom
jom
oblicuo
convexo.
Huir de Huir
Huir.
El Tiempo es morbido
Huir.
Huir del tiempo
que
sangrando
te arranca el corazon como un suspiro
Huir
del absurdo sinsentido de una forma muerta
que se cuela entre las lineas de la belleza inutil
Huir
Escapar
de las fauces de la vida
de las garras de la muerte
del gancho de la existencia
y la marea tentadora de la inexistencia
Y tu vida
sera solo una mancha
pendiendo
obsena y grotesca
marchita
Huir
desgarrando tus sentidos
deconstruyendo la percepcion de tu espacio
tiempo.
el pararelismo casi legal.
Huir del arte.
Huir de la tentacion de entregarse a la muerte
que vivida espera paradojicamente
Huir de la tentacion de vivir,
o existir
o no existir
simplemete ser
aqui y alla, al mismo tiempo en un labertinto.
de cualquier forma.
en direccion
sentido
magnitud
tiempo
espacio
mas
materia
un reloj se desgasta, se detiene
pum
pum
toc
toc
jom
jom
oblicuo
convexo.
Huir de Huir
viernes, 6 de noviembre de 2009
Agora. Agora Et Depois!, Depois...
Aja, y como se fríamente que no av a ser o mismo/ NO mas/ detente/ Ya no mas/ Si ahora si es por y para ti (creo), al menos)/ La lampara deslumbra, los dedos que se deslizan veloces/ hay gotas de sangre/ El tiempo se cuela por la ventana/ las rendijas imposibles/ Ya no Mas/ No ahora/ NO ahora.
He visto caer el tiempo inútil, destrozarse en fragmentos, e irrigarse por las cuencas de tus ojos en forma de lagrimas inútiles/ He visto fluir, huir, el nerviosismo, condensado en gotas de sudor dispersas aquí y allá, he sentido el latido desbocado/ He sentido la tierra fría, la tierna caricia del asfalto. /reconfortantes cariños de concreto/ La selva destrozada/ Vacíos, Vacíos vacíos, para que finalmente me duelan las manos, y me ardan los dedos/ I'M DRY/ Como un ave del estío... /Romper una nube/ ¿Porque es el silencio tan ruidoso?/ Romper una nube/ Hongos Nucleares/ ME VOY.
He visto caer el tiempo inútil, destrozarse en fragmentos, e irrigarse por las cuencas de tus ojos en forma de lagrimas inútiles/ He visto fluir, huir, el nerviosismo, condensado en gotas de sudor dispersas aquí y allá, he sentido el latido desbocado/ He sentido la tierra fría, la tierna caricia del asfalto. /reconfortantes cariños de concreto/ La selva destrozada/ Vacíos, Vacíos vacíos, para que finalmente me duelan las manos, y me ardan los dedos/ I'M DRY/ Como un ave del estío... /Romper una nube/ ¿Porque es el silencio tan ruidoso?/ Romper una nube/ Hongos Nucleares/ ME VOY.
jueves, 29 de octubre de 2009
Extais PT I
I
El camino es largo y un tanto polvoso/ la noche no cae tan temprano/ hay sombras confusas entre los maizales/ Las sombras inertes de sauces creciendo/ Mario Sandoval camina despacio y con paso firme, con el puño apretado y seguido de cerca por sus compinches/ Mario Sandoval con su boina del Che y su bibliografía maoísta en el morral que cuelga de sus hombros/ Mario está un tanto cansado pero sigue sonriendo/ la barba rala de tres días/ y Juan Camarena, ese chico jovial con sonrisa de labios ardiendo, y Tomas Santiago con su mirada incrédula/ Mario empieza a hablar, con su voz fluida de discurso/ sofismos pronunciados en nombre de la prole de la patria/ las palabras inundan el aire ligero, y el polvo que se levante con los zapatos, las pisadas de Pedro, concisas sobre la tierra, y Pedro lo mira con mirada fija, sus ojos de orgullo centrados en Pablo/ El camino es largo y polvoso y largo, y largo y polvoso y largo/ y la sombra difusa de cazahuates contorneando el jagüey del centro del campo, la hacienda cayendo con sus adobes derruidos, y los cactus creciendo entre las rendijas… rendijas/ Naturalmente están cansados, pero el discurso necio de Mario los calma, los alimenta, los nutre de ideas que fluyen directo a su centro trágico, su centro sutil, trágico sutil, retahíla de conceptos inentendibles indescifrables; pero es que Mario habla con esa pasión y convierte la ignorancia en un potente hierro; y se abalanza con fiereza mental sobre el que lo contraria, en discusiones retóricas con argumentos sencillos y determinantes, e incluso le han llegado a decir maestro y Mario los mira con comprensibilidad, rozando la lastima, e incluso le ha tocado la lluvia de verano a mitad del campo y mas de una buena mujer le presta techo (y cama)/ y ya mas tarde, con el sol puesto, y el crepúsculo rompiendo en fragmentos, la silueta de crucifixión aparece augusta, y el viento mece las copas de los cazahuates.
II
Jose habla de su hijo con orgullo, sus mejillas se enrojecen cuando charla con su hermano, y le dice que Mario ya esta muy cambiado, pero el ya sabe que incluso que Mario no es su hijo, porque el imbécil de Jose no tuvo los huevos en la noche de bodas, y la “desgraciada” Mariana Sandoval salió a dar una vueltas por el pueblo para satisfacer sus bajos instintos, pero a Mario no le importa porque el vio nacer a Mario, y el también es el que veía a Mario decir papa y mama, y tienda y mercado, y leer los libros del profesor don Joaquin Bautista, siempre con su estrella roja en la solapa, y a los diez años ya hablaba de cambiar al mundo, y hablaba con pasión y coraje, segur de sus dichos, sin arrepentirse de nada, de ninguna palabra que sus labios entrecerrados pronuncien, y se enfrentaba hablando de dialéctica y del proletario, mientras el cura lo veía con mirada de desaprobación y el Agente de concepción y el corrupto del sindico lo veían divertidos, a ese niño de metro y medio parado sobre un guacal hablando de cosas que nadie entendía, y Jose seguía/sigue hablando mientras Joaquin solo le dice que bueno Pepe, ¿ya creció el niño Mario no?, si dice Jose y clava con fuerza, y taladra con vigor en un tablón de nogal.
Las sutilezas de Mariana con Jose son tan corteses y comunes que Jose hace tiempo dejo de darse cuenta de ellas, ¿no Jose?, Las sutilezas de Mariana con Jose se circunscriben al entorno domestico, cuando Jose llega y no toca a Maria, y llega a dormir todo húmedo de sudor empapado de sudor, con esa enorme mancha en la camisa gris sucia de aserrín, Las sutilezas de Mariana con Jose son simples, como dardos que atacan sin quererlo el ego masculino de Él. Mariana lo mira a la mesa, comer como cerdo, en la silla forrada de hule, con patas de cedro, y el juego de cubiertos de su regalo de bodas, los vasos ribeteados con formas y figuras de distintos colores y grosores, y e gris de la vajilla china, el color cafe obscuro de la madera, madera del reloj, y madera de la mesa, de los muebles, del sillón de la cama, del sofá y de la puerta, la alacena verde obscuro con puerta de conglomerado, el techo de aplanado, a duras penas iluminado con un par de candelabros en forma de araña, las sobras se proyectan y mas a mitad de la tarde, después de la siesta de Jose que paga la tele y se larga sin decir adiós, luego Mariana ya no lo espera si llega o no, si llega que bueno a mitad de la noche para hacer el lecho mas incomodo, o no llega en todo el día, ella no se levanta para hacerle el desayuno y puede dormir mas tarde, y ella no tiene que ir a misa el domingo hasta que llega llorando a mitad de la mañana cuando Mariana esta embebida en sus pensamientos abstractos-absurdos y solo lo mira con una mirada insensible y le sirve un plato de lentejas frías.
Las mañanas como esa son algo cansado para Mariana que saluda a su hijo y le da un vaso de agua, o un poco de queso y le pregunta de su vida y Mario se queja del pueblo, y le cuenta que esto o lo otro, lo escucha con atención y le da otro vaso de agua, y luego le dice que ya llego su padre y llega Jose y lo saluda, pero se ruboriza, Jose se ruboriza a pesar de su tez obscura, y Mario lo saluda como un camarada y le cuenta de carpinterías publicas, donde cualquiera llega y usa la madera, y le cuenta de utopias donde el no pierde nada por trabajar, y donde va tener lo mismo que su vecino, y donde todo es de todos y nada es de nadie, y Jose no entiende pero sonríe, a Jose no le importa realmente lo que diga pero se oye bonito y lo hace sentir importante...
III
Mario entra al pueblo aun con vigor y fuerza, con sudor en su frente y mucho sueño, y un deseo enorme de tomar agua, a la entrada lo miran con: Angustia, Dolor y Desconfianza, Zisaña, miedo y desaprobación, Orgullo Admiración y Aprecio, le escupen lo miran y hablan a sus espaldas, y lo abrazan y un par de putas le coquetean y el le responde que va haber un momento en que haya todo para todos, y ellas ríen jocosamente, y le dicen al oído con esa voz sensual que ellas ya saben y que ellas eso quieren, que hay Mario para todas, y se hechan a reír, una carcajada sonora que resuena por las callejuelas en penumbras, y sus amigos lo ven todos con caras divertidas, Mario sigue alegre feliz y altivo, pues como no si ahora es que todo el maldito mundo va saber quien es Mario Sandoval, y a Mario le excita la idea, se pellizca la piel por la emoción, se olvida del dolor y del cansancio, y camina un poco mas, por entre las calles largas y laberínticas en la noche virgen de crucifixión.
Domingo Ramos es una calle recta y larga, que corre desde la entrada del pueblo por la carretera federal y desemboca en una plaza amplia y limpia junto a la parroquia del sagrado corazón, y junto al palacio y la agencia, y a su alrededor el mercado y todo lo demás que necesita un pueblo suburbano, los faroles están a intervalos regulares y los carteles con pegamento están en cada pared de cada comercio, y ya casi todos saben quien es Mario Sandoval y que diablos hace en crucifixión, e incluso la vieja de Maria Anaya que lo conoce porque sus padres lo llevaron al registro civil, y la cocinera del hotel Julian Acosta, y los ex-borrachos de la calle Lazaro R., y cuando Mario entra por domingo Ramos la gente se para un momento en la calle para verlo venir, la gente con morbo porque sabe quien es el, y sabe que va hacer algo, mal, va hacer algo muy bueno, Mario Sandoval solo les sonríe con esa hilera de dientes ligeramente chuecos y amarillentos pero con una sonrisa sincera...
El camino es largo y un tanto polvoso/ la noche no cae tan temprano/ hay sombras confusas entre los maizales/ Las sombras inertes de sauces creciendo/ Mario Sandoval camina despacio y con paso firme, con el puño apretado y seguido de cerca por sus compinches/ Mario Sandoval con su boina del Che y su bibliografía maoísta en el morral que cuelga de sus hombros/ Mario está un tanto cansado pero sigue sonriendo/ la barba rala de tres días/ y Juan Camarena, ese chico jovial con sonrisa de labios ardiendo, y Tomas Santiago con su mirada incrédula/ Mario empieza a hablar, con su voz fluida de discurso/ sofismos pronunciados en nombre de la prole de la patria/ las palabras inundan el aire ligero, y el polvo que se levante con los zapatos, las pisadas de Pedro, concisas sobre la tierra, y Pedro lo mira con mirada fija, sus ojos de orgullo centrados en Pablo/ El camino es largo y polvoso y largo, y largo y polvoso y largo/ y la sombra difusa de cazahuates contorneando el jagüey del centro del campo, la hacienda cayendo con sus adobes derruidos, y los cactus creciendo entre las rendijas… rendijas/ Naturalmente están cansados, pero el discurso necio de Mario los calma, los alimenta, los nutre de ideas que fluyen directo a su centro trágico, su centro sutil, trágico sutil, retahíla de conceptos inentendibles indescifrables; pero es que Mario habla con esa pasión y convierte la ignorancia en un potente hierro; y se abalanza con fiereza mental sobre el que lo contraria, en discusiones retóricas con argumentos sencillos y determinantes, e incluso le han llegado a decir maestro y Mario los mira con comprensibilidad, rozando la lastima, e incluso le ha tocado la lluvia de verano a mitad del campo y mas de una buena mujer le presta techo (y cama)/ y ya mas tarde, con el sol puesto, y el crepúsculo rompiendo en fragmentos, la silueta de crucifixión aparece augusta, y el viento mece las copas de los cazahuates.
II
Jose habla de su hijo con orgullo, sus mejillas se enrojecen cuando charla con su hermano, y le dice que Mario ya esta muy cambiado, pero el ya sabe que incluso que Mario no es su hijo, porque el imbécil de Jose no tuvo los huevos en la noche de bodas, y la “desgraciada” Mariana Sandoval salió a dar una vueltas por el pueblo para satisfacer sus bajos instintos, pero a Mario no le importa porque el vio nacer a Mario, y el también es el que veía a Mario decir papa y mama, y tienda y mercado, y leer los libros del profesor don Joaquin Bautista, siempre con su estrella roja en la solapa, y a los diez años ya hablaba de cambiar al mundo, y hablaba con pasión y coraje, segur de sus dichos, sin arrepentirse de nada, de ninguna palabra que sus labios entrecerrados pronuncien, y se enfrentaba hablando de dialéctica y del proletario, mientras el cura lo veía con mirada de desaprobación y el Agente de concepción y el corrupto del sindico lo veían divertidos, a ese niño de metro y medio parado sobre un guacal hablando de cosas que nadie entendía, y Jose seguía/sigue hablando mientras Joaquin solo le dice que bueno Pepe, ¿ya creció el niño Mario no?, si dice Jose y clava con fuerza, y taladra con vigor en un tablón de nogal.
Las sutilezas de Mariana con Jose son tan corteses y comunes que Jose hace tiempo dejo de darse cuenta de ellas, ¿no Jose?, Las sutilezas de Mariana con Jose se circunscriben al entorno domestico, cuando Jose llega y no toca a Maria, y llega a dormir todo húmedo de sudor empapado de sudor, con esa enorme mancha en la camisa gris sucia de aserrín, Las sutilezas de Mariana con Jose son simples, como dardos que atacan sin quererlo el ego masculino de Él. Mariana lo mira a la mesa, comer como cerdo, en la silla forrada de hule, con patas de cedro, y el juego de cubiertos de su regalo de bodas, los vasos ribeteados con formas y figuras de distintos colores y grosores, y e gris de la vajilla china, el color cafe obscuro de la madera, madera del reloj, y madera de la mesa, de los muebles, del sillón de la cama, del sofá y de la puerta, la alacena verde obscuro con puerta de conglomerado, el techo de aplanado, a duras penas iluminado con un par de candelabros en forma de araña, las sobras se proyectan y mas a mitad de la tarde, después de la siesta de Jose que paga la tele y se larga sin decir adiós, luego Mariana ya no lo espera si llega o no, si llega que bueno a mitad de la noche para hacer el lecho mas incomodo, o no llega en todo el día, ella no se levanta para hacerle el desayuno y puede dormir mas tarde, y ella no tiene que ir a misa el domingo hasta que llega llorando a mitad de la mañana cuando Mariana esta embebida en sus pensamientos abstractos-absurdos y solo lo mira con una mirada insensible y le sirve un plato de lentejas frías.
Las mañanas como esa son algo cansado para Mariana que saluda a su hijo y le da un vaso de agua, o un poco de queso y le pregunta de su vida y Mario se queja del pueblo, y le cuenta que esto o lo otro, lo escucha con atención y le da otro vaso de agua, y luego le dice que ya llego su padre y llega Jose y lo saluda, pero se ruboriza, Jose se ruboriza a pesar de su tez obscura, y Mario lo saluda como un camarada y le cuenta de carpinterías publicas, donde cualquiera llega y usa la madera, y le cuenta de utopias donde el no pierde nada por trabajar, y donde va tener lo mismo que su vecino, y donde todo es de todos y nada es de nadie, y Jose no entiende pero sonríe, a Jose no le importa realmente lo que diga pero se oye bonito y lo hace sentir importante...
III
Mario entra al pueblo aun con vigor y fuerza, con sudor en su frente y mucho sueño, y un deseo enorme de tomar agua, a la entrada lo miran con: Angustia, Dolor y Desconfianza, Zisaña, miedo y desaprobación, Orgullo Admiración y Aprecio, le escupen lo miran y hablan a sus espaldas, y lo abrazan y un par de putas le coquetean y el le responde que va haber un momento en que haya todo para todos, y ellas ríen jocosamente, y le dicen al oído con esa voz sensual que ellas ya saben y que ellas eso quieren, que hay Mario para todas, y se hechan a reír, una carcajada sonora que resuena por las callejuelas en penumbras, y sus amigos lo ven todos con caras divertidas, Mario sigue alegre feliz y altivo, pues como no si ahora es que todo el maldito mundo va saber quien es Mario Sandoval, y a Mario le excita la idea, se pellizca la piel por la emoción, se olvida del dolor y del cansancio, y camina un poco mas, por entre las calles largas y laberínticas en la noche virgen de crucifixión.
Domingo Ramos es una calle recta y larga, que corre desde la entrada del pueblo por la carretera federal y desemboca en una plaza amplia y limpia junto a la parroquia del sagrado corazón, y junto al palacio y la agencia, y a su alrededor el mercado y todo lo demás que necesita un pueblo suburbano, los faroles están a intervalos regulares y los carteles con pegamento están en cada pared de cada comercio, y ya casi todos saben quien es Mario Sandoval y que diablos hace en crucifixión, e incluso la vieja de Maria Anaya que lo conoce porque sus padres lo llevaron al registro civil, y la cocinera del hotel Julian Acosta, y los ex-borrachos de la calle Lazaro R., y cuando Mario entra por domingo Ramos la gente se para un momento en la calle para verlo venir, la gente con morbo porque sabe quien es el, y sabe que va hacer algo, mal, va hacer algo muy bueno, Mario Sandoval solo les sonríe con esa hilera de dientes ligeramente chuecos y amarillentos pero con una sonrisa sincera...
martes, 13 de octubre de 2009
Los Hommes de la terre I
Les Hommes de la Terre
Y era el fin; y mientras nos dábamos cuenta caminábamos por la ciudad en silencio, apenas iluminada por unos cuantos faroles que se apagaban y encendían y en donde las palomillas retozaban con la luz escapista, un par de ruidos lejanos disimularon nuestra vagancia pero las calles en silencio casi sepulcral, y también de vez en cuando un sirena alteraba la calma demencial de esas callejuelas perdidas en un mapa enorme, entonces alguien se fumo un cigarrillo, un cigarrillo arrugado que llevaba en el bolsillo, hace ya tiempo que habíamos dejado de tener frío, usábamos los viejos abrigos rotos como laminadas a mitad de las lloviznas de verano, bajo cualquier puerta mal iluminada o una casa ruinosa donde el silencio y los gatos habían de las suyas, el olor a tabaco nos infundio mas fuerzas, pero esas fuerza débiles sin sentido, ni siquiera ya nosotros hablábamos, solo nos mirábamos con ojos lejanos y tristes como resignados al resto del tiempo, un tiempo algo absurdo cuyo final nos venia acechando desde que salimos de la Catedral.
Allí van la cinco sombras, lejanas y separadas entre ellas, pero unidas por esa gravedad imponente que dejan a su paso sus ojos lejanos de moribundos, como leprosos condenados a morir lejos del pueblo, pero no son leprosos y están en pleno centro de la ciudad, buscando un camino iluminado donde despilfarrar su tiempo absurdo que se pierde en cada esquina, y con los autos que pasan en las semidesiertas calles rotas y divididas por barricadas improvisadas, hoy no hay ruido de cuetones, hoy no hay nada, las barricadas abandonadas, esos hombres ya muertos son los únicos que vagan por las calles en calma, y uno sangra por la nariz y poco a poco la espesa sangre va recorriendo su rostro hasta llegar a sus labios partidos por la ventisca lluviosa, esa noche no hace frío ni esta lloviendo, pero la tierra, el asfalto huele a lluvia, y cerca de los bordes de los riachuelos de aguas negras que discurren silenciosos por la ciudad en el caos, el ruido de los grillos parece implorar la lluvia, comienza cerrarse el cielo, y la penumbra se adueña de todo, las nubes cubren la luna y las estrellas, solo la tenue luz de los faroles fundiéndose en las calles moribundas, se siente ese aire mórbido, pesado, como un funeral perpetuo y el ruido de una sirena que altera la calma fúnebre del silencio, un pacto implícito solo por esa noche cruel, y las cinco sombras se deslizan por doquier, siempre juntas y unidas, dejando ese rastro fatal a su paso, como fantasmas vivos que se consumen instante tras instante, aparecieron de pronto como esos escarabajos negros, justo después de la lluvia, pero nadie noto su presencia, porque ese día el aire no olía a humo y la calma virginal se percibía como una presión aun mayor que el caos, las sombras están por aquí y por allá, con sus lamentos silenciosos, y acompasados al ritmo del tiempo, nadie los miar y nadie se pregunta que hacen allí, y las sombras, acostumbrados a la niebla lluviosa, no ven mas allá que su próxima pisada.
Y ya no siento las piernas, y mis pies están fríos por la sangre derramada, mi pantalón es una sopa sanguinolenta, ya no tengo vida, la vida se escapa como el sudor de mis sienes, y lo mismo ellos, se tropiezan pero aun así siguen, moribundos y agónicos, pisando los trozos de vidrio desparramados aquí y allá en esas callejuelas solitarias.
Muy lento, muy lento, muy lento comienza a lloviznar y al cabo de un rato discurren serenos arroyos por el canal de las aceras, unas cuantas ranas cantan en el arroyo de Xochimilco, una marcha fúnebre para las sombras que se mueven lentas por la calle húmeda, el ritmo de la lluvia es el ritmo del tiempo el golpeteo suave extasiado a momentos por los autos o por sirenas, o por gritos o chiflidos incidentales que comienzan a romper la calma nocturna, amanece domingo, pero sigue tan obscuro como al anochecer de sábado, esos enormes nubarrones no se despegan del cielo, se aferran a el como un pequeño a su madre, y como amanece comienza a hacer frío, ese frío húmedo e intenso que cala hasta los huesos, pero las sombras ya no tienen tan siquiera huesos, ya no sienten el frío y se notan pálidos mas pálidos ahora, y caminan arrastrando los pies por todo el camino del acueducto, las manchas de sangre que dejan a su paso se evaporan lentamente con los primeros rayos del sol que se antoja agonizante.
Y ellos ya sienten la agonía que les pesa en la espalda, la sangre solidificada en su rostro que no se molestan en limpiar, los pantalones rígidos y acartonados, el sabor a vomito y sangre, ese olor nauseabundo a muerto, ese olor que despiden y que atrae a dos gavilanes, el cielo se ve morado y naranja, y de pronto es del mismo color que la sangre de las sombras, la sangre que derraman por sus heridas, en sus pies destrozados y descalzos ya, en sus manos casi negras por el frío, y en sus ojos hinchados por no haber dormido días, ya se tropiezan con todo, siguen en línea recta, dispersos y se van uniendo a medida que el día comienza a clarear y se distinguen dos o tres cantos de gallos a la distancia, y un par de cuetes anunciando que llego el domingo y la ciudad sigue jodida.
Ya no puedo, seguir mis pierna se mueven pero yo no siento, estamos lejos, yo al menos estoy lejos, ya no siento nada ni el par de vidrios encajados en mis pies, estoy lejos, como para ver las luce apagarse y el cielo tornarse gris claro y los primero rayos colarse por ahí, y escuchar las llamadas a misa de ocho y los altavoces con la radio a todo volumen, pero cada vez estoy mas lejos, ya no distingo nada mas, solo algunos ruidos dispersos, y se que los demás están allí, tumbados, mórbidos agonizantes, pero ya no sentimos, somos insensibles ahora, somos como las rocas, y eso somos, somos polvo… somos tierra… somos los hombres de la tierra, y aun así tenemos miedo a morir….
Allí estaban los cinco, en la hierba tumbados junto a las rocas puntiagudas, mientras el aire se llenaba con el hedor de las llantas quemadas y el panorama con los reflejos distantes de espejos en los techos, un helicóptero paso rozando el cielo gris, y un par de tiros en la distancia difusos, como la vista de los 5 hombres agonizantes tumbados sobre la hierba junto a las rocas puntiagudas.
Y yo sabia que era el fin.
Y era el fin, y mientras nos dábamos cuenta nos convertimos en estatuas de sal, y mientras moríamos, agonizábamos, el cielo se torno azul, y los rayos de sol e deslumbraron, y era el fin… allá lejos unos cuantos tiros y el humo se disuelven en el aire enrarecido, allí abajo unas campanas llaman a misa de ocho, y sobre los cuerpos inertes se posan los gavilanes y el viento mece las copas de los cazahuates.
Y era el fin; y mientras nos dábamos cuenta caminábamos por la ciudad en silencio, apenas iluminada por unos cuantos faroles que se apagaban y encendían y en donde las palomillas retozaban con la luz escapista, un par de ruidos lejanos disimularon nuestra vagancia pero las calles en silencio casi sepulcral, y también de vez en cuando un sirena alteraba la calma demencial de esas callejuelas perdidas en un mapa enorme, entonces alguien se fumo un cigarrillo, un cigarrillo arrugado que llevaba en el bolsillo, hace ya tiempo que habíamos dejado de tener frío, usábamos los viejos abrigos rotos como laminadas a mitad de las lloviznas de verano, bajo cualquier puerta mal iluminada o una casa ruinosa donde el silencio y los gatos habían de las suyas, el olor a tabaco nos infundio mas fuerzas, pero esas fuerza débiles sin sentido, ni siquiera ya nosotros hablábamos, solo nos mirábamos con ojos lejanos y tristes como resignados al resto del tiempo, un tiempo algo absurdo cuyo final nos venia acechando desde que salimos de la Catedral.
Allí van la cinco sombras, lejanas y separadas entre ellas, pero unidas por esa gravedad imponente que dejan a su paso sus ojos lejanos de moribundos, como leprosos condenados a morir lejos del pueblo, pero no son leprosos y están en pleno centro de la ciudad, buscando un camino iluminado donde despilfarrar su tiempo absurdo que se pierde en cada esquina, y con los autos que pasan en las semidesiertas calles rotas y divididas por barricadas improvisadas, hoy no hay ruido de cuetones, hoy no hay nada, las barricadas abandonadas, esos hombres ya muertos son los únicos que vagan por las calles en calma, y uno sangra por la nariz y poco a poco la espesa sangre va recorriendo su rostro hasta llegar a sus labios partidos por la ventisca lluviosa, esa noche no hace frío ni esta lloviendo, pero la tierra, el asfalto huele a lluvia, y cerca de los bordes de los riachuelos de aguas negras que discurren silenciosos por la ciudad en el caos, el ruido de los grillos parece implorar la lluvia, comienza cerrarse el cielo, y la penumbra se adueña de todo, las nubes cubren la luna y las estrellas, solo la tenue luz de los faroles fundiéndose en las calles moribundas, se siente ese aire mórbido, pesado, como un funeral perpetuo y el ruido de una sirena que altera la calma fúnebre del silencio, un pacto implícito solo por esa noche cruel, y las cinco sombras se deslizan por doquier, siempre juntas y unidas, dejando ese rastro fatal a su paso, como fantasmas vivos que se consumen instante tras instante, aparecieron de pronto como esos escarabajos negros, justo después de la lluvia, pero nadie noto su presencia, porque ese día el aire no olía a humo y la calma virginal se percibía como una presión aun mayor que el caos, las sombras están por aquí y por allá, con sus lamentos silenciosos, y acompasados al ritmo del tiempo, nadie los miar y nadie se pregunta que hacen allí, y las sombras, acostumbrados a la niebla lluviosa, no ven mas allá que su próxima pisada.
Y ya no siento las piernas, y mis pies están fríos por la sangre derramada, mi pantalón es una sopa sanguinolenta, ya no tengo vida, la vida se escapa como el sudor de mis sienes, y lo mismo ellos, se tropiezan pero aun así siguen, moribundos y agónicos, pisando los trozos de vidrio desparramados aquí y allá en esas callejuelas solitarias.
Muy lento, muy lento, muy lento comienza a lloviznar y al cabo de un rato discurren serenos arroyos por el canal de las aceras, unas cuantas ranas cantan en el arroyo de Xochimilco, una marcha fúnebre para las sombras que se mueven lentas por la calle húmeda, el ritmo de la lluvia es el ritmo del tiempo el golpeteo suave extasiado a momentos por los autos o por sirenas, o por gritos o chiflidos incidentales que comienzan a romper la calma nocturna, amanece domingo, pero sigue tan obscuro como al anochecer de sábado, esos enormes nubarrones no se despegan del cielo, se aferran a el como un pequeño a su madre, y como amanece comienza a hacer frío, ese frío húmedo e intenso que cala hasta los huesos, pero las sombras ya no tienen tan siquiera huesos, ya no sienten el frío y se notan pálidos mas pálidos ahora, y caminan arrastrando los pies por todo el camino del acueducto, las manchas de sangre que dejan a su paso se evaporan lentamente con los primeros rayos del sol que se antoja agonizante.
Y ellos ya sienten la agonía que les pesa en la espalda, la sangre solidificada en su rostro que no se molestan en limpiar, los pantalones rígidos y acartonados, el sabor a vomito y sangre, ese olor nauseabundo a muerto, ese olor que despiden y que atrae a dos gavilanes, el cielo se ve morado y naranja, y de pronto es del mismo color que la sangre de las sombras, la sangre que derraman por sus heridas, en sus pies destrozados y descalzos ya, en sus manos casi negras por el frío, y en sus ojos hinchados por no haber dormido días, ya se tropiezan con todo, siguen en línea recta, dispersos y se van uniendo a medida que el día comienza a clarear y se distinguen dos o tres cantos de gallos a la distancia, y un par de cuetes anunciando que llego el domingo y la ciudad sigue jodida.
Ya no puedo, seguir mis pierna se mueven pero yo no siento, estamos lejos, yo al menos estoy lejos, ya no siento nada ni el par de vidrios encajados en mis pies, estoy lejos, como para ver las luce apagarse y el cielo tornarse gris claro y los primero rayos colarse por ahí, y escuchar las llamadas a misa de ocho y los altavoces con la radio a todo volumen, pero cada vez estoy mas lejos, ya no distingo nada mas, solo algunos ruidos dispersos, y se que los demás están allí, tumbados, mórbidos agonizantes, pero ya no sentimos, somos insensibles ahora, somos como las rocas, y eso somos, somos polvo… somos tierra… somos los hombres de la tierra, y aun así tenemos miedo a morir….
Allí estaban los cinco, en la hierba tumbados junto a las rocas puntiagudas, mientras el aire se llenaba con el hedor de las llantas quemadas y el panorama con los reflejos distantes de espejos en los techos, un helicóptero paso rozando el cielo gris, y un par de tiros en la distancia difusos, como la vista de los 5 hombres agonizantes tumbados sobre la hierba junto a las rocas puntiagudas.
Y yo sabia que era el fin.
Y era el fin, y mientras nos dábamos cuenta nos convertimos en estatuas de sal, y mientras moríamos, agonizábamos, el cielo se torno azul, y los rayos de sol e deslumbraron, y era el fin… allá lejos unos cuantos tiros y el humo se disuelven en el aire enrarecido, allí abajo unas campanas llaman a misa de ocho, y sobre los cuerpos inertes se posan los gavilanes y el viento mece las copas de los cazahuates.
miércoles, 26 de agosto de 2009
Hacinamineto Pt I
HACINAMIENTO
Sara es como… no se…. Un síndrome de abstinencia que me azota al atardecer mientras la imagen mental de su sonrisa se entremezcla con el olor del copal quemándose allá abajo, descanso, echado sobre la colcha desordenada y la cama sin sabanas, en el piso una mezcla viscosa de cajeta y agua de mango termina por evaporarse después de la terca insistencia de ser limpiada. Me levanto, no hay tiempo para contemplaciones, no hay tiempo, porque por mas tarde que llegue se que no va a estar en santo, no van a estar en santo, porque demonios aunque puede ser…. Una remota posibilidad de que estén de la mano en hornos, besándose bajo cada ficus, con el corazón de Darío latiendo rápidamente mientras se encuentra con los labios ( o porque no, la húmeda lengua de Sara jugando con la suya… y ….)…. Y es que demonios me imagino esa fiesta, con todos probando el cigarro, y algunos tosen mientras Pablo se ríe porque el ya sabe fumar, y Darío con sus enormes lentes de mosca va tras de Sara desahogando su atracción con frasecillas molestas pero graciosas, mientras Sara no puede evitar sonreír, y luego yo estaba sentado en la esquina pensando en lo entupida que fue la actuación de Darío, y dije demonios tengo que aprenderme esa maldita canción de mierda, y entonces pasan agarrados de la mano, y Sara esta ruborizada, y Cata y Magda los ven con una sonrisa, y parece que se están burlando de mi… pero simplemente estoy paranoico.
Estoico me quedo en mi pupitre, tratando de azar la vista sin sentirme ofendido, esta allí, y aquí al mismo tiempo, y el salón que parece derrumbarse, los pilares azules que van a caer en cualquier momento haciendo trizas el piso de materiales. Con ese dinero malgastado en motos y mujeres por el ingeniero, en todas las escuelas colegios del mundo siempre esta un maldito ingeniero, que no pueden elegir una profesión ligeramente distinta, yo que se, talvez arquitecto como lo que voy a estudiar o incluso doctor, jamás he tenido un maestro doctor, quizás este demasiado ocupado salvando pacientes y jodiendo al mundo, de todas las profesiones la que mas jode al mundo es medicina, la humanidad, la imposible y peligrosa humanidad que desintegra al mundo como una bola de barro parece demasiado preocupada por si misma, egoístas, haciendo caso omiso de la verdad natural oculta tras las rocas enmohecidas , y los doctores salvan vidas, no veo lo heroico en salvar una vida, somos millones en el mundo una vida no hace gran diferencia, pero a la larga si… a menos de que sea un miserable que subsista de su autoconciencia, porque nadie se interesa por el, ni siquiera los falsos movimientos sociales que acuden a ellos como bandera y los dejan olvidados pudriéndose mientras los falsos profetas sindicales se van de putas con el soborno del gobierno, y termina la protesta con un enorme encabezado en el periódico, noticias o imparcial no hay diferencia: “GOBIERNO LLEGA A NEGOCIACIÓN CON INCONFORMES”, y es que en esta ciudad nadie esta conforme solo se preguntan cuando lo estarán, y las quejas llueven como piedras sobre la ciudadanía, o eres burgués o eres de la APPO y cuando te encuentran no peguntas, porque incluso allí tienes que ser popular para estar seguro, y es que me pregunto en las noches si soy burgués o si puedo dejar de serlo, y me pregunto que si existe el comunismo o el socialismo o el capitalismo o todas esas barbaridades inútiles que predican en los libros prohibidos, o incluso en las joyas de las bibliotecas jodidas que subsidia el gobierno, mi tía abuela vivía del peje, y adoraba al señor peje, pero un buen día el señor peje se lanzo a presidente y se volvió loco, y un mejor día el señor peje decidió que el era el presidente, y sucedió que nos adoctrinan en el colegio para decirnos que el no es el señor presidente, como si fuéramos pendejos para creernos que el es el presidente, yo solo se que el presidente es calderón y punto, y la verdad me vale madres quien sea el señor presidente, porque no soy ciudadano solo nacional, porque resulta que no puedo decidir por mi puta edad y talvez nunca pueda decidir, pero no decidir es mas cómodo, no se puede decir los mismo de huir del tiempo que azota al mundo, y la inquebrantable ruta al vacío mas negro del dichoso calentamiento global, no voy a tener hijos en este mundo jodido, talvez sea hora de proponerse ser rico y famoso, pero no tiene sentido, y no tiene sentido y por eso volteo a ver a Queta que sigue dando su clase, y veo hacia la puerta y secundaria ya bajo a receso y Katherine pasa con paso apurado, y de nuevo me quedo en shock y muerdo mi pluma, y entonces Sara baja con Darío y no entiendo porque me siento celoso, y pasa Victoria y digo joder que se ve hermosa, mira esos malditos ojos claros… demonios, y me quedo inmóvil, y Queta me llama la atención le digo que si no se a que, y vuelvo hacia la puerta y esta Katherine mas cerca, y Mariana saluda a Fer, y están Sara y Darío y entonces digo demonios y me quedo en shock otra vez, quieto, y estoico.
La serena fachada de santo domingo se cubre de un juego de sombras algo difusas, pero aun esta lejos, sobre Porfirio Díaz los laureles proyectan sombras alargadas sobre la calle, doradas figuras amorfas se ciernen sobre el oscuro asfalto, y los autos pasan veloces, dejando su estela de luz suspendida en el aire por unos segundos, pasan uno, dos o tres autobuses repletos de gente, y en el obelisco el ultima rayo de sol se aferra a la punta triangular de calcita, a su alrededor la oscuridad parece adueñarse del entorno y en el fondo unas palmeras sobresalen creando inquietantes figuras sobre el horizonte en azul oscuro, Niños Héroes, larga amplia y extraña como siempre, la calle desierta de ambos lados, pero en el carril de circulación libre los autos avanzan lentamente, desesperados claxon resuenan sobre el silencio que no se asume como tal, Elizabeth llega tarde, algo despeinada con una flor de naranjo en su pelo enredado, Elizabeth vuela lato sobre las vertiginosas profundidades del barranco a oscuras, quiero ser Elizabeth olvidada sobre la carretera en penumbra, quiero ser Elizabeth muerta sobre el campo de esmeraldas en flor, y los petirrojos llenos de rubíes que devoran su carne putrefacta, Alcalá desierta en ese tramo hostil, detrás del autobús donde se pierde el contorno del tiempo, y el olor a vegetación silvestre creciendo desde ese terreno desolado por la insatisfacción, los muros seniles se vienen abajo lentamente por acción del tiempo el sol y la humedad del mes de lluvias, este año no ha llovido mucho, solo recuerdo la lluvia en la ciudad de México densa e impenetrable que se redujo luego a una llovizna irónica que termino por empapar mi chamarra, Ley de Murphy porque no están allí, y es que yo sabia que estaban allí, yo estaba seguro de que estaban allí solos, lejos de Santo, pero el parque desierto, con un solo farol iluminando las lozas color terracota y las fuentes imitación cantera, los eucaliptos con sus anecdóticos copos, y hay gente en la rustica, maldita sea la rustica con su fachada en naranja, y la cornisa verde del hotel, el olor a tabaco me inunda peor no hay nadie, ni siquiera un luz se asoma en la distancia de las paredes de cantera que conversan de lado a lado de la acera, y ni un alma.
Fornido y Chaparro, tez morena, camiseta de Metallica:
-un wey alto de camisa azul – pregunta rápidamente escupiendo las palabras con aliento a tabaco -¿no lo has visto?
-no – respondo – pues no wey no lo he visto-
-chido pues
Y sigue sin haber nadie, porque todo Alcalá esta desierto al menos nadie en donde suele haber gente, insólitamente desierto, y se puede respirar eso en el aire…
Sigue Queta alabando a Manuel, y se ríe a carcajadas con los comentarios sin importancia de todos, abstraído Rafael lee a Vargas Llosa reclinado en la pared, y piensa en la vicuña con todo y esos ojos vidriosos, y se pierde porque suena el timbre de secundaria y secundaria sube a sus salones, pero ya no ve mas a Katherine solo a Sara y Darío que ahora puede estar seguro se pavonean frente a el para sacarlo de quicio, y su pluma ya esta destrozada y la tinta se riega en el suelo, la esconde bajo sus libros, talvez pueda salir mas tarde, y suben todos, y Matadamas saluda a Mariana, y Rafael vuelve a leer y vuelve a pensar en las vicuñas.
En pequeños pasos se llega mas lento a casa, en pasos largos puedes perder un poco de tiempo inútil dejándolo atrás y burlándote de el, caminas por la solitaria Emiliano Zapata, con los árboles dejándote a discreción, y el tiempo corre tras de ti, peor tu ya no estas ahí porque ahora… ahora estoy atrapado bajo la barra de un bar, y deje atrás Emiliano zapata, y no tengo ni coño de idea de donde estoy, y se que soy yo porque al mismo tiempo que Rafael piensa esto, el sudor en su boca lo despierta y aun llueve allá fuera, y la venta se empaña y escribo Sara, un millón de veces, y vuelvo a escribir Sara, y otra ve escribo Sara y siento el frío del exterior abro la ventana y solo digo : -joder -…. Y lo grito, y el eco se oye, y vuelvo a mi cuarto y me duele el estomago y voy por un vaso de agua, porque tengo sed…. Y como Rafael tiene sed baja a zancadas las escalera, el ultimo escalón rechina y se sirve agua… pero los hielos están fríos y te quemas las manos, y vuelves a escribir Sara sobre el agua del garrafón y luego murmuras : -Katie- y luego despierto sudando de nuevo, y el vaso de agua derramado por el suelo.
Y creo que no llegue a tiempo para advertir las sombras en la fachada de santo mezclándose en el italiano con la sombra casi transparente del humo de cigarro de un chico güero, ojos azules y pelo rubio, pero ya no hay nadie insisto, y siento ese sentimiento mórbido de decepción y hacinamiento, eso es mórbido el silencio en un viernes en la tarde y no hay nadie, por dios que no hay nadie, y me acuerdo de febrero, y me acuerdo de Sara y me acuerdo que ese día vi a Katherine en teatro, y que concepción se fue a Guanajuato y que vine para ver si Sara y Darío estaban aquí, o talvez Katherine, pero no hay nadie, y solo a lo lejos… sirenas, mas sirenas llega una camioneta con la policía, ¿secuestro?... demasiado cliché, y me tenso, y el ambiente se siente todavía mas mórbido con ese clima de tensión, y pienso en ir a llano porque no puedo quedarme aquí con esa especie de abstinencia que me harían gritarle te amo a Sara, y se que no la amo porque solo me atrae demasiado, soy un trozo de hierro y ella un imán eléctrico. Tensión, bajo Alcalá mas polis, y demás todo normal, demasiada gente en le feria de libros algo pretenciosos, jamás leerán esos títulos, Burroughs esta de oferta pero no traigo ni para un cigarro, y no es que quiera un cigarro, pero las vendedoras de dulces de santo primero te preguntan si quieres un cigarro y después te ofrecen chicles, y no se porque pensé que Sara estuviera allí no puedo concebirla sosteniendo un cigarro, pero yo creo que Darío si lo haría, y me duelen las piernas porque creí haber visto a Katherine, pero no, una ilusión óptica, y en santo ya hay una camioneta con mas polis, y todavía mas polis subiendo por M. Bravo, y Luigi Tinoco y Palacios y se llevan a dos empleados,
Hoy me siento compungido, y el timbre suena y me abre María. Y ya es tarde un poco comprensible y me voy y no puedo evitar pasar de regreso en santo.
Nada, sigue igual ya no hay nadie, ni un alma en millas, desierto total y apenas son las 20:24.
Sara es como… no se…. Un síndrome de abstinencia que me azota al atardecer mientras la imagen mental de su sonrisa se entremezcla con el olor del copal quemándose allá abajo, descanso, echado sobre la colcha desordenada y la cama sin sabanas, en el piso una mezcla viscosa de cajeta y agua de mango termina por evaporarse después de la terca insistencia de ser limpiada. Me levanto, no hay tiempo para contemplaciones, no hay tiempo, porque por mas tarde que llegue se que no va a estar en santo, no van a estar en santo, porque demonios aunque puede ser…. Una remota posibilidad de que estén de la mano en hornos, besándose bajo cada ficus, con el corazón de Darío latiendo rápidamente mientras se encuentra con los labios ( o porque no, la húmeda lengua de Sara jugando con la suya… y ….)…. Y es que demonios me imagino esa fiesta, con todos probando el cigarro, y algunos tosen mientras Pablo se ríe porque el ya sabe fumar, y Darío con sus enormes lentes de mosca va tras de Sara desahogando su atracción con frasecillas molestas pero graciosas, mientras Sara no puede evitar sonreír, y luego yo estaba sentado en la esquina pensando en lo entupida que fue la actuación de Darío, y dije demonios tengo que aprenderme esa maldita canción de mierda, y entonces pasan agarrados de la mano, y Sara esta ruborizada, y Cata y Magda los ven con una sonrisa, y parece que se están burlando de mi… pero simplemente estoy paranoico.
Estoico me quedo en mi pupitre, tratando de azar la vista sin sentirme ofendido, esta allí, y aquí al mismo tiempo, y el salón que parece derrumbarse, los pilares azules que van a caer en cualquier momento haciendo trizas el piso de materiales. Con ese dinero malgastado en motos y mujeres por el ingeniero, en todas las escuelas colegios del mundo siempre esta un maldito ingeniero, que no pueden elegir una profesión ligeramente distinta, yo que se, talvez arquitecto como lo que voy a estudiar o incluso doctor, jamás he tenido un maestro doctor, quizás este demasiado ocupado salvando pacientes y jodiendo al mundo, de todas las profesiones la que mas jode al mundo es medicina, la humanidad, la imposible y peligrosa humanidad que desintegra al mundo como una bola de barro parece demasiado preocupada por si misma, egoístas, haciendo caso omiso de la verdad natural oculta tras las rocas enmohecidas , y los doctores salvan vidas, no veo lo heroico en salvar una vida, somos millones en el mundo una vida no hace gran diferencia, pero a la larga si… a menos de que sea un miserable que subsista de su autoconciencia, porque nadie se interesa por el, ni siquiera los falsos movimientos sociales que acuden a ellos como bandera y los dejan olvidados pudriéndose mientras los falsos profetas sindicales se van de putas con el soborno del gobierno, y termina la protesta con un enorme encabezado en el periódico, noticias o imparcial no hay diferencia: “GOBIERNO LLEGA A NEGOCIACIÓN CON INCONFORMES”, y es que en esta ciudad nadie esta conforme solo se preguntan cuando lo estarán, y las quejas llueven como piedras sobre la ciudadanía, o eres burgués o eres de la APPO y cuando te encuentran no peguntas, porque incluso allí tienes que ser popular para estar seguro, y es que me pregunto en las noches si soy burgués o si puedo dejar de serlo, y me pregunto que si existe el comunismo o el socialismo o el capitalismo o todas esas barbaridades inútiles que predican en los libros prohibidos, o incluso en las joyas de las bibliotecas jodidas que subsidia el gobierno, mi tía abuela vivía del peje, y adoraba al señor peje, pero un buen día el señor peje se lanzo a presidente y se volvió loco, y un mejor día el señor peje decidió que el era el presidente, y sucedió que nos adoctrinan en el colegio para decirnos que el no es el señor presidente, como si fuéramos pendejos para creernos que el es el presidente, yo solo se que el presidente es calderón y punto, y la verdad me vale madres quien sea el señor presidente, porque no soy ciudadano solo nacional, porque resulta que no puedo decidir por mi puta edad y talvez nunca pueda decidir, pero no decidir es mas cómodo, no se puede decir los mismo de huir del tiempo que azota al mundo, y la inquebrantable ruta al vacío mas negro del dichoso calentamiento global, no voy a tener hijos en este mundo jodido, talvez sea hora de proponerse ser rico y famoso, pero no tiene sentido, y no tiene sentido y por eso volteo a ver a Queta que sigue dando su clase, y veo hacia la puerta y secundaria ya bajo a receso y Katherine pasa con paso apurado, y de nuevo me quedo en shock y muerdo mi pluma, y entonces Sara baja con Darío y no entiendo porque me siento celoso, y pasa Victoria y digo joder que se ve hermosa, mira esos malditos ojos claros… demonios, y me quedo inmóvil, y Queta me llama la atención le digo que si no se a que, y vuelvo hacia la puerta y esta Katherine mas cerca, y Mariana saluda a Fer, y están Sara y Darío y entonces digo demonios y me quedo en shock otra vez, quieto, y estoico.
La serena fachada de santo domingo se cubre de un juego de sombras algo difusas, pero aun esta lejos, sobre Porfirio Díaz los laureles proyectan sombras alargadas sobre la calle, doradas figuras amorfas se ciernen sobre el oscuro asfalto, y los autos pasan veloces, dejando su estela de luz suspendida en el aire por unos segundos, pasan uno, dos o tres autobuses repletos de gente, y en el obelisco el ultima rayo de sol se aferra a la punta triangular de calcita, a su alrededor la oscuridad parece adueñarse del entorno y en el fondo unas palmeras sobresalen creando inquietantes figuras sobre el horizonte en azul oscuro, Niños Héroes, larga amplia y extraña como siempre, la calle desierta de ambos lados, pero en el carril de circulación libre los autos avanzan lentamente, desesperados claxon resuenan sobre el silencio que no se asume como tal, Elizabeth llega tarde, algo despeinada con una flor de naranjo en su pelo enredado, Elizabeth vuela lato sobre las vertiginosas profundidades del barranco a oscuras, quiero ser Elizabeth olvidada sobre la carretera en penumbra, quiero ser Elizabeth muerta sobre el campo de esmeraldas en flor, y los petirrojos llenos de rubíes que devoran su carne putrefacta, Alcalá desierta en ese tramo hostil, detrás del autobús donde se pierde el contorno del tiempo, y el olor a vegetación silvestre creciendo desde ese terreno desolado por la insatisfacción, los muros seniles se vienen abajo lentamente por acción del tiempo el sol y la humedad del mes de lluvias, este año no ha llovido mucho, solo recuerdo la lluvia en la ciudad de México densa e impenetrable que se redujo luego a una llovizna irónica que termino por empapar mi chamarra, Ley de Murphy porque no están allí, y es que yo sabia que estaban allí, yo estaba seguro de que estaban allí solos, lejos de Santo, pero el parque desierto, con un solo farol iluminando las lozas color terracota y las fuentes imitación cantera, los eucaliptos con sus anecdóticos copos, y hay gente en la rustica, maldita sea la rustica con su fachada en naranja, y la cornisa verde del hotel, el olor a tabaco me inunda peor no hay nadie, ni siquiera un luz se asoma en la distancia de las paredes de cantera que conversan de lado a lado de la acera, y ni un alma.
Fornido y Chaparro, tez morena, camiseta de Metallica:
-un wey alto de camisa azul – pregunta rápidamente escupiendo las palabras con aliento a tabaco -¿no lo has visto?
-no – respondo – pues no wey no lo he visto-
-chido pues
Y sigue sin haber nadie, porque todo Alcalá esta desierto al menos nadie en donde suele haber gente, insólitamente desierto, y se puede respirar eso en el aire…
Sigue Queta alabando a Manuel, y se ríe a carcajadas con los comentarios sin importancia de todos, abstraído Rafael lee a Vargas Llosa reclinado en la pared, y piensa en la vicuña con todo y esos ojos vidriosos, y se pierde porque suena el timbre de secundaria y secundaria sube a sus salones, pero ya no ve mas a Katherine solo a Sara y Darío que ahora puede estar seguro se pavonean frente a el para sacarlo de quicio, y su pluma ya esta destrozada y la tinta se riega en el suelo, la esconde bajo sus libros, talvez pueda salir mas tarde, y suben todos, y Matadamas saluda a Mariana, y Rafael vuelve a leer y vuelve a pensar en las vicuñas.
En pequeños pasos se llega mas lento a casa, en pasos largos puedes perder un poco de tiempo inútil dejándolo atrás y burlándote de el, caminas por la solitaria Emiliano Zapata, con los árboles dejándote a discreción, y el tiempo corre tras de ti, peor tu ya no estas ahí porque ahora… ahora estoy atrapado bajo la barra de un bar, y deje atrás Emiliano zapata, y no tengo ni coño de idea de donde estoy, y se que soy yo porque al mismo tiempo que Rafael piensa esto, el sudor en su boca lo despierta y aun llueve allá fuera, y la venta se empaña y escribo Sara, un millón de veces, y vuelvo a escribir Sara, y otra ve escribo Sara y siento el frío del exterior abro la ventana y solo digo : -joder -…. Y lo grito, y el eco se oye, y vuelvo a mi cuarto y me duele el estomago y voy por un vaso de agua, porque tengo sed…. Y como Rafael tiene sed baja a zancadas las escalera, el ultimo escalón rechina y se sirve agua… pero los hielos están fríos y te quemas las manos, y vuelves a escribir Sara sobre el agua del garrafón y luego murmuras : -Katie- y luego despierto sudando de nuevo, y el vaso de agua derramado por el suelo.
Y creo que no llegue a tiempo para advertir las sombras en la fachada de santo mezclándose en el italiano con la sombra casi transparente del humo de cigarro de un chico güero, ojos azules y pelo rubio, pero ya no hay nadie insisto, y siento ese sentimiento mórbido de decepción y hacinamiento, eso es mórbido el silencio en un viernes en la tarde y no hay nadie, por dios que no hay nadie, y me acuerdo de febrero, y me acuerdo de Sara y me acuerdo que ese día vi a Katherine en teatro, y que concepción se fue a Guanajuato y que vine para ver si Sara y Darío estaban aquí, o talvez Katherine, pero no hay nadie, y solo a lo lejos… sirenas, mas sirenas llega una camioneta con la policía, ¿secuestro?... demasiado cliché, y me tenso, y el ambiente se siente todavía mas mórbido con ese clima de tensión, y pienso en ir a llano porque no puedo quedarme aquí con esa especie de abstinencia que me harían gritarle te amo a Sara, y se que no la amo porque solo me atrae demasiado, soy un trozo de hierro y ella un imán eléctrico. Tensión, bajo Alcalá mas polis, y demás todo normal, demasiada gente en le feria de libros algo pretenciosos, jamás leerán esos títulos, Burroughs esta de oferta pero no traigo ni para un cigarro, y no es que quiera un cigarro, pero las vendedoras de dulces de santo primero te preguntan si quieres un cigarro y después te ofrecen chicles, y no se porque pensé que Sara estuviera allí no puedo concebirla sosteniendo un cigarro, pero yo creo que Darío si lo haría, y me duelen las piernas porque creí haber visto a Katherine, pero no, una ilusión óptica, y en santo ya hay una camioneta con mas polis, y todavía mas polis subiendo por M. Bravo, y Luigi Tinoco y Palacios y se llevan a dos empleados,
Hoy me siento compungido, y el timbre suena y me abre María. Y ya es tarde un poco comprensible y me voy y no puedo evitar pasar de regreso en santo.
Nada, sigue igual ya no hay nadie, ni un alma en millas, desierto total y apenas son las 20:24.
martes, 4 de agosto de 2009
Vendredi soir/nuit
la temporalidad del farol
que se mece sobre si mismo
en una tarde de otoño.
El imposible de huir.
de ser liviano
ligero.
ocultandose entre los autos de balatas destartaladas
sintiendo el fragor del miedo.
los murmullos insensatos
que se arremolinan en torno al nada.
un extraño
rumiando en español frases que dudan de su existencia.
se mantiene en pie.
atado al mismo cielo.
y el humo que asciende travieso por entre esos ojos vidriosos.
el sentimiento que nunca.
y reitero nunca
se manifiesta en oleadas de vodka.
el vodka que resbala por entre sus labios saturados de brillo labial, y las lagrimas que limpian mágicamente ese delineado negro.
y sus palabras de sal.
que se pierden entre el estruendo de una guitarra en el fondo.
y sus palabras perdidas, que resuenan suavemente en su conciencia vacía.
mientras camina
y Damián camina.
solitario entre las hordas de preadolescentes... pubertos que se agolpan en la puerta de la divina. camina y mientras camina se percata de las llagas en sus pies, y que el aire se cuela por entre su pullover para asestarle de frías puñaladas a su abdomen débil, y paso tras paso pierde el control de si mismo. pasando a fundirse, en un estado de estrés momentáneo.
el ha perdido le control.
pero ninguna lagrima escapa de sus ojos ocultos bajo los gruesos lentes cafés.
y ninguna señal, mas que un somnoliento suspiro escapa de su tracto vocal rumbo la vacío. y los gritos se confunden con sus murmullos, un beat que resuena estridente, apropiandose del espacio vacío, que resuena, imponente, dejando marginados los acordes reconciliadores del trovador frustrado del fondo, allí junto a la fuente. donde el tiempo no parece congelado en una loa al sinsentido.
y es insensato caminar con la cabeza gacha entre la multitud dispersa en pequeños grupos, como montones de arena, de esos que los cangrejos usan como refugio en sus tardes de estío.
Y Damián se aleja, hasta la solitaria paz de la noche en vela.
un volkswagen pasa volando a su manera, y deja tras si esa estela de ruido que absorben los arboles.
entre las sombras unas cuantas parejas se besuquean con anhelo, pero sin sentimiento, y a mitad de la tarde, las sombras se proyectan delante de ese busto ignorado creando una suerte de juego de sombras.
mas lejos:
el susurrar de una flor de mayo, mientras sincera deja caer una lluvia de flores en el concreto vacío.
y Damián las pisa.
los autobuses dejan tras si, sin clemencia esa estela de smog que capturada a baja velocidad, con sus luces y los transeúntes resulta ser un curioso laberinto de lineas de colores.
y mientras cruza, un estrepitoso choque altera la calma mundana, solo voltea, y sigue su camino.
el hospital solitario se oculta tras las ramas de alguna arboles que crecen con sus raíces hasta la pestilencia del canal pútrido.
y la calle es larga, larga y fría, solo tres personas la caminan, pero el lugar esta atestado de claxons,
y mientras anochece las sombras de esos laureles se vuelven una con las sombras de la noche.
la calle es larga, amplia y obscura a momentos, pero de ves en cuando un claro promete la dulce comodidad del calor de un automóvil que desaparece.
no llovizna, pero el viento destantea, y el frío que no cala los huesos, pero hace sufrir a los ojos confunde el sudor con llovizna.
las palabras regresan, el suave aliento a vodka, y el humo traviesos.
talvez es mejor detenerse un poco mientras esas muchachas de sonrisa falsa y ojos vidriosos provocan reacciones inmorales.
¿que hacen aquí?. no están aquí. es solo el hastío de una tarde de viernes.
automóvil tras automóvil. la fuente que estalla en luz.
un gasto innecesario.
lejos. el gesto de sus pupilas la expandirse es solo cuestión de tiempo.
y el tiempo pasa corriendo.
a pasos agigantados.
mientras su reloj de mano cuelga oculto entre la ropa.
y el tiempo.
el ansiado tiempo.
el ansiado tiempo desaparece tras un recuerdo difuso.
y el viento se lleva le humo.
que sube graciosamente.
haciendole cosquillas al farol
que atemporal y un poco cansado duerme arrullado por la suave canción de cuna de los gritos pseudo desesperados de una mas.
que se mece sobre si mismo
en una tarde de otoño.
El imposible de huir.
de ser liviano
ligero.
ocultandose entre los autos de balatas destartaladas
sintiendo el fragor del miedo.
los murmullos insensatos
que se arremolinan en torno al nada.
un extraño
rumiando en español frases que dudan de su existencia.
se mantiene en pie.
atado al mismo cielo.
y el humo que asciende travieso por entre esos ojos vidriosos.
el sentimiento que nunca.
y reitero nunca
se manifiesta en oleadas de vodka.
el vodka que resbala por entre sus labios saturados de brillo labial, y las lagrimas que limpian mágicamente ese delineado negro.
y sus palabras de sal.
que se pierden entre el estruendo de una guitarra en el fondo.
y sus palabras perdidas, que resuenan suavemente en su conciencia vacía.
mientras camina
y Damián camina.
solitario entre las hordas de preadolescentes... pubertos que se agolpan en la puerta de la divina. camina y mientras camina se percata de las llagas en sus pies, y que el aire se cuela por entre su pullover para asestarle de frías puñaladas a su abdomen débil, y paso tras paso pierde el control de si mismo. pasando a fundirse, en un estado de estrés momentáneo.
el ha perdido le control.
pero ninguna lagrima escapa de sus ojos ocultos bajo los gruesos lentes cafés.
y ninguna señal, mas que un somnoliento suspiro escapa de su tracto vocal rumbo la vacío. y los gritos se confunden con sus murmullos, un beat que resuena estridente, apropiandose del espacio vacío, que resuena, imponente, dejando marginados los acordes reconciliadores del trovador frustrado del fondo, allí junto a la fuente. donde el tiempo no parece congelado en una loa al sinsentido.
y es insensato caminar con la cabeza gacha entre la multitud dispersa en pequeños grupos, como montones de arena, de esos que los cangrejos usan como refugio en sus tardes de estío.
Y Damián se aleja, hasta la solitaria paz de la noche en vela.
un volkswagen pasa volando a su manera, y deja tras si esa estela de ruido que absorben los arboles.
entre las sombras unas cuantas parejas se besuquean con anhelo, pero sin sentimiento, y a mitad de la tarde, las sombras se proyectan delante de ese busto ignorado creando una suerte de juego de sombras.
mas lejos:
el susurrar de una flor de mayo, mientras sincera deja caer una lluvia de flores en el concreto vacío.
y Damián las pisa.
los autobuses dejan tras si, sin clemencia esa estela de smog que capturada a baja velocidad, con sus luces y los transeúntes resulta ser un curioso laberinto de lineas de colores.
y mientras cruza, un estrepitoso choque altera la calma mundana, solo voltea, y sigue su camino.
el hospital solitario se oculta tras las ramas de alguna arboles que crecen con sus raíces hasta la pestilencia del canal pútrido.
y la calle es larga, larga y fría, solo tres personas la caminan, pero el lugar esta atestado de claxons,
y mientras anochece las sombras de esos laureles se vuelven una con las sombras de la noche.
la calle es larga, amplia y obscura a momentos, pero de ves en cuando un claro promete la dulce comodidad del calor de un automóvil que desaparece.
no llovizna, pero el viento destantea, y el frío que no cala los huesos, pero hace sufrir a los ojos confunde el sudor con llovizna.
las palabras regresan, el suave aliento a vodka, y el humo traviesos.
talvez es mejor detenerse un poco mientras esas muchachas de sonrisa falsa y ojos vidriosos provocan reacciones inmorales.
¿que hacen aquí?. no están aquí. es solo el hastío de una tarde de viernes.
automóvil tras automóvil. la fuente que estalla en luz.
un gasto innecesario.
lejos. el gesto de sus pupilas la expandirse es solo cuestión de tiempo.
y el tiempo pasa corriendo.
a pasos agigantados.
mientras su reloj de mano cuelga oculto entre la ropa.
y el tiempo.
el ansiado tiempo.
el ansiado tiempo desaparece tras un recuerdo difuso.
y el viento se lleva le humo.
que sube graciosamente.
haciendole cosquillas al farol
que atemporal y un poco cansado duerme arrullado por la suave canción de cuna de los gritos pseudo desesperados de una mas.
lunes, 6 de julio de 2009
progresiones II
Martin corre a casa, martin corre de espaldas a el edificio de relaciones publicas, en el edificio de relaciones publicas Mario Ferrer escribe el reporte, el reporte sera entregado a Beatriz Acevedo, Beatriz lo enviara al departamento de dependencias donde un hombre alto y moreno abrira el paquete y se lo llevara al secretario general, el secretario leera el reporte, satisfecho marcara cierto numero en su celular, Nadia Potemshka contestara del otro lado de la linea, la mujer liberara el pago y acto seguido sale a arrancar su coche, el trafico en monterrey esta loco a esa hora, en el radio Mariana Salazar habla pidiendo pases para el baile de jaripeo en veracruz, para cuando habla ya es demasiado tarde, Nadia Rie, los pases los tiene el señor Ojeda de la miscelanea del puerto, satisfecho el señor Ojada se rasca la barriga, el ombligo repleto de pelusas, entra Daniel Morales, es hijo de turistas, pide una manzanita, muere de calor, paga siete pesos y sube al auto, su padre habla con la señorita Beatriz acevedo, es su media hermana, a medio camino de jalapa se les poncha una llanta, un amable señor de gran bigote se baja a ayudarlos, el tambien viaja a jalapa, y es de un lugar lejano, su padre esta muerto, se despiden, mucho gusto señor Ferrer, a mitad de la noche llegan a puebla, ni un alma en millas, falta poco para el Distrito Federal, una ultima ojeada al entorno, al llegar tiene dificultades para encontrar el sitio donde pasaran la noche, una calle esta bloqueada, una madre llora y grita por su hijo muerto, al parecer lo atropello un pecero, joder maldito pecero, el niño martin solo corria para evitar el jodido hastio.
viernes, 29 de mayo de 2009
In-ert-E
¿Sabes que seria gracioso? - que Caro estuviera en el restaurante - seria tan jodidamente gracioso que me olvidaria del sueño que cargo encima,. el local apesta a ajo, Pizzas excentricas. cruzo el umbral de la puerta, herreria mediocre y las calanchoas sucias de smog, mierda fotosintetica o como se diga, el local tambien esta inundado de polvo. En el centro las casas se desintegran en polvo, como ese polvo denso en casa de Amparo que te mancha los pies, es el aliento de los camiones.
Adentro (temperatura ambiente 24 grados celsius, es probablemente verano)
Menu de la mesa Central : Pizza de Salmon, ensalada de rúcula y naranjada
Arqueo una ceja,
El arquea una ceja, fuck off, ella esta aqui, Caro esta dentro, comiendo despreocupada, cenando. (la mesera tiene una sonrisa celestial).
arqueo ambas cejas y abro bien los ojos, sus ojos son. arqueo una ceja.
-Ohh Fuck Off - Dice, su voz se percibe desesperada.
Caro su hermana y su señora madre. comen sentadas en la mesa del fondo,
la miro y ni siquiera se incomoda de mi vista, tratando de sostener su mirada ela nisiquiera voltea
Adentro (temperatura ambiente 24 grados celsius, es probablemente verano)
Menu de la mesa Central : Pizza de Salmon, ensalada de rúcula y naranjada
Arqueo una ceja,
El arquea una ceja, fuck off, ella esta aqui, Caro esta dentro, comiendo despreocupada, cenando. (la mesera tiene una sonrisa celestial).
arqueo ambas cejas y abro bien los ojos, sus ojos son. arqueo una ceja.
-Ohh Fuck Off - Dice, su voz se percibe desesperada.
Caro su hermana y su señora madre. comen sentadas en la mesa del fondo,
la miro y ni siquiera se incomoda de mi vista, tratando de sostener su mirada ela nisiquiera voltea
jueves, 21 de mayo de 2009
Stop
Stop
Stop
Stop
Stop
Stop Dreaming
Strop Drinking
Sinking
Stop
Stop
Stop
Running
stop fucking
stop
stop
Stop
Stop
Stop, living
Stop... then Run
Run out of focus
hide from the rocks
fuck, you are a rock.
hide me.
I'm invisible
invincible
Stop me, and then run
You're beautiful when you run,
beautiful,
You're... you look like a signal
In Out...
In, then, Out.
Ian Curtis is singing
This day has been out... i'm not a leader yet, i was waiting for you... but i've lost control
Ian Curtis is dead
Mark Burgess is still alive
i hope
Yesterday i was high
so f... (fuckin' high)
alone in a room i have been before
and finally i see you here
but you're fading away
fade away
beautiful sex toy
you're and object
stop
stop
stop
stop
stop taking
dreaming
sinking
stinking
stop
stop
stop
Stop
Stop
Stop
Stop Dreaming
Strop Drinking
Sinking
Stop
Stop
Stop
Running
stop fucking
stop
stop
Stop
Stop
Stop, living
Stop... then Run
Run out of focus
hide from the rocks
fuck, you are a rock.
hide me.
I'm invisible
invincible
Stop me, and then run
You're beautiful when you run,
beautiful,
You're... you look like a signal
In Out...
In, then, Out.
Ian Curtis is singing
This day has been out... i'm not a leader yet, i was waiting for you... but i've lost control
Ian Curtis is dead
Mark Burgess is still alive
i hope
Yesterday i was high
so f... (fuckin' high)
alone in a room i have been before
and finally i see you here
but you're fading away
fade away
beautiful sex toy
you're and object
stop
stop
stop
stop
stop taking
dreaming
sinking
stinking
stop
stop
stop
jueves, 7 de mayo de 2009
El camina solo en una tarde de verano, el viento, es siempre el mismo viento el que golpea su cara y el que desordena los cabellos de ella, alla lejos, no tan lejos... pero lo suficiente para que sus pensamientos no llegaran a ser percibidos (de cualquier forma no lo harian)... ese es el mismo viento que deshoja la camelia solitaria de enfrente, los petalos de las flores marchitas nunca entran a mi cuarto.
esa misma tarde la luna no brillo antes de tiempo, pareceria que los acordes estelares la alertaron hasta tarde de que el sol se habia ido, dejando unos breves segundos de vacio,esa breve fraccion de obscuridad parecio esfumarse subitamente dejando solo un pequeño manchon de sangre en mi mejilla derecha.
el humo asciende alegremente hasta tu nariz, mientras me ahogo ligeramente por el cigarrillo hasta la mitad... tosi calladamente y mientras el humo escapaba rapidamente de mi boca, pude verte lentamente aperecer de nuevo, tu en silencio mirabas mas alla de mi... me mirabas fijamente a los ojos, y me perdi entre la logica de tus pupilas contraidas por el sol que pegaba de frente,la misma escencia de un razonamiento ilogico el que me impido darme cuenta de que ese instante era yo mismo mientras el humo nublaba mi mirada.
no hay ninguna razon para irse a excepcion que algo palpita suavemente en tu corazon, indicando el tiempo de esa cancion nocturna, y como una oleda de arpegios ese mismo viento golpea mi cara... y desordena su cabello dejando al descubierto sus ojos somnolientos,una vez mas, ya es de noche y las canciones de borrachos llegan a oirse en el mismo edificio de donde huimos aquella tarde-noche, no es muy tarde para regresar a pie, al menos la luna ya esta en su sitio, no hay riesgo mas alla de unos rasguños y un moreton, pero es solo el temor, el temor que pesa mas que tus bolsillos, las huellas fosforecentes desaparecen mientras tus suspiros de cansancio se confunden con esos respiros de satisfaccion lenta que asciende por tu columna y desciende en pequeños escalofrios que te protegen del mundo tan solo por un instante....
Y sin embargo la noche no habia caido en tu memoria, ese atisbo de conciencia llega justo en el moemento esperado, esa dosis de letal relidad hace que te despiertes del sueño de dia y entres en esa reflexion nocturna tan molesta, a y si solo fue un instante???... ahhhh esa paranoia, es solo la paranoia que opaca al claro de luna,
qu ilumina el cuarto en desorden. Y de pronto empieza a llover, esa lluvia suave acompasada, musical... abres la ventana y te relajas, el olor a tierra mojada, es la humedad de esos labios, el brillo de sus ojos, el olor a tierra mojada, es tu humeda conciencia, el descubriento de que eos no esta bien, eso no esta mal, pero paso, y sin embargo es una sentencia de... acabas de firmar tu propia confusion, la noche cae mientras las gotas siguen cayendo acompasadas una tras otra inundandote.
tarde-noche- tic toc-
su mirada de fabrica y su caminar de locomotora, y su discurso de explosion sonora, tic-tic-tic-tac-tic tac- el reloj palpita otra vez, puesto en marcha el tiempo es inevitable, solo puede alragrase estando cerca, y estas cerca, al mismo timepo lejos, ruptura del espacio tiempo, su andar tan despacio que hace parecer un caza furtivo...
furtivamente ella se oculta y te oculta
haciendo del tiempo solo una palabra
fabricando instantes y momentos
mientras te encuentras con la lentitud de sus labios
la humedad de sus pupilas
y te estremes con esa palbras....
lejana en silencio
tan solo un momento
un instante
un minuto de silencio el tiempo eterno
el cronometro esta en marcha de nuevo
el mundo no existe... sino ataca
un minuto de silencio
un instante de silencio
guitarra silenciosa
en silencio
un llanto de silenciosos arpegios
silenciosos
silencio
silencio
silencio
el silencio sepulcral de su mirada
no es hostil sino ausente
lejana
pero no te esta mirando a ti
solo mira tus ojos
silencio
silencio
no rompas este encanto
estoy siendo alienado
silencio
silencio
silencio
silencio
pero ella nunca te miro
ella no estaba mirando nada
porque nada esta alli
silencio
silencio poruqe va empezar la lluvia
la lluvia que el viento transporta sin remordieminto alguno
silencio porque voy a desaparecer
me fundire con el todo
con el nada
silencio porque tu miarda no es la misma desde nunca
y tu voz se pierde
entre los recovecos ausentos de tu existencia
silencio
silencio
silencio
silencio
vacio
vacio
vacio
vacio
vacio
vacio
vacio
las gotas de lluvia remplazan lagrimas ausentes
y los truenos y los rayos remplazan susurros y lamentos
esa misma tarde la luna no brillo antes de tiempo, pareceria que los acordes estelares la alertaron hasta tarde de que el sol se habia ido, dejando unos breves segundos de vacio,esa breve fraccion de obscuridad parecio esfumarse subitamente dejando solo un pequeño manchon de sangre en mi mejilla derecha.
el humo asciende alegremente hasta tu nariz, mientras me ahogo ligeramente por el cigarrillo hasta la mitad... tosi calladamente y mientras el humo escapaba rapidamente de mi boca, pude verte lentamente aperecer de nuevo, tu en silencio mirabas mas alla de mi... me mirabas fijamente a los ojos, y me perdi entre la logica de tus pupilas contraidas por el sol que pegaba de frente,la misma escencia de un razonamiento ilogico el que me impido darme cuenta de que ese instante era yo mismo mientras el humo nublaba mi mirada.
no hay ninguna razon para irse a excepcion que algo palpita suavemente en tu corazon, indicando el tiempo de esa cancion nocturna, y como una oleda de arpegios ese mismo viento golpea mi cara... y desordena su cabello dejando al descubierto sus ojos somnolientos,una vez mas, ya es de noche y las canciones de borrachos llegan a oirse en el mismo edificio de donde huimos aquella tarde-noche, no es muy tarde para regresar a pie, al menos la luna ya esta en su sitio, no hay riesgo mas alla de unos rasguños y un moreton, pero es solo el temor, el temor que pesa mas que tus bolsillos, las huellas fosforecentes desaparecen mientras tus suspiros de cansancio se confunden con esos respiros de satisfaccion lenta que asciende por tu columna y desciende en pequeños escalofrios que te protegen del mundo tan solo por un instante....
Y sin embargo la noche no habia caido en tu memoria, ese atisbo de conciencia llega justo en el moemento esperado, esa dosis de letal relidad hace que te despiertes del sueño de dia y entres en esa reflexion nocturna tan molesta, a y si solo fue un instante???... ahhhh esa paranoia, es solo la paranoia que opaca al claro de luna,
qu ilumina el cuarto en desorden. Y de pronto empieza a llover, esa lluvia suave acompasada, musical... abres la ventana y te relajas, el olor a tierra mojada, es la humedad de esos labios, el brillo de sus ojos, el olor a tierra mojada, es tu humeda conciencia, el descubriento de que eos no esta bien, eso no esta mal, pero paso, y sin embargo es una sentencia de... acabas de firmar tu propia confusion, la noche cae mientras las gotas siguen cayendo acompasadas una tras otra inundandote.
tarde-noche- tic toc-
su mirada de fabrica y su caminar de locomotora, y su discurso de explosion sonora, tic-tic-tic-tac-tic tac- el reloj palpita otra vez, puesto en marcha el tiempo es inevitable, solo puede alragrase estando cerca, y estas cerca, al mismo timepo lejos, ruptura del espacio tiempo, su andar tan despacio que hace parecer un caza furtivo...
furtivamente ella se oculta y te oculta
haciendo del tiempo solo una palabra
fabricando instantes y momentos
mientras te encuentras con la lentitud de sus labios
la humedad de sus pupilas
y te estremes con esa palbras....
lejana en silencio
tan solo un momento
un instante
un minuto de silencio el tiempo eterno
el cronometro esta en marcha de nuevo
el mundo no existe... sino ataca
un minuto de silencio
un instante de silencio
guitarra silenciosa
en silencio
un llanto de silenciosos arpegios
silenciosos
silencio
silencio
silencio
el silencio sepulcral de su mirada
no es hostil sino ausente
lejana
pero no te esta mirando a ti
solo mira tus ojos
silencio
silencio
no rompas este encanto
estoy siendo alienado
silencio
silencio
silencio
silencio
pero ella nunca te miro
ella no estaba mirando nada
porque nada esta alli
silencio
silencio poruqe va empezar la lluvia
la lluvia que el viento transporta sin remordieminto alguno
silencio porque voy a desaparecer
me fundire con el todo
con el nada
silencio porque tu miarda no es la misma desde nunca
y tu voz se pierde
entre los recovecos ausentos de tu existencia
silencio
silencio
silencio
silencio
vacio
vacio
vacio
vacio
vacio
vacio
vacio
las gotas de lluvia remplazan lagrimas ausentes
y los truenos y los rayos remplazan susurros y lamentos
viernes, 24 de abril de 2009
Vacio
Eco
co
o
eco del cantar de una constelación
sobre ese espacio abierto de la tierra
esa enorme grieta tan perenne
donde...
eolo caprichoso
hace de las suyas en los días nublados
el viento
el viento que murmura
es solo el viento
viento
viento viento viento
las fracturas curvilíneas de la roca
que de un punto a otro parecen desestabilizar la perspectiva
el tiempo que huye
el tiempo que se escapa de nuestras manos
y una vez mas el silencio de las aves
debajo del tiempo corren los arroyos y los durmientes que ahora duermen
inmortalizados por algun cronista
y debajo del espacio-tiempo comienza otro espacio
comienza otro cielo
tan bizarro como el aire
como el viento
y gea escupe nubes poco a poco
que en una escala mayor
ascienden hasta el cielo solitario
donde rayan el cielo aeroplanos
enfundados en sus chalecos metálicos
silencio
un vuelo mas alto que el status-quo
un velo en lo alto de nuestro imaginario
la pugna del arbol por llegar a su instinto distintivo
el arbol no tiene instintos
la razon que existe en nuestra fe por nuestro haber
es una proporción
indirecta
directa
como el vaho de las lagrimas de aquellos helechos
que exponencialmente crecen al mirar desconsolados
hacia abajo...
(la tierra es esférica, ellos miran el cielo)
ellos miran el cielo volar de un sitio a otro
entre las nubes de la neblina que hacen temblar al maquinista
ellos miran moverse a las estrellas
a las estrellas que mueren en sus tardes vacías
solitarias
como la naturaleza de otros helechos
helechos necios que lloran el rocío
derramando sus plegarias vanas
sobre las amplias hojas estriadas del fondo inexistente
la belleze inherte del cadaver de una rosa
prendida de las rocas por obra del destino
caldo de casualidades
y un colibri muerto es un caldo de cultivo
los pilares intrigantes de los nuevos puentes
los pilares donde anidan los gorriones
los pilares estresantes del ferrocarril
los pilares del cielo que sostienen a la tierra
los pilares del pilar de los pilares del mundo
tiempo
un poco mas que el anterior
no hay temor que supere al vacío
es el vacio desconcertante
que poco deja ver su fondo
una mañana de otoño
co
o
eco del cantar de una constelación
sobre ese espacio abierto de la tierra
esa enorme grieta tan perenne
donde...
eolo caprichoso
hace de las suyas en los días nublados
el viento
el viento que murmura
es solo el viento
viento
viento viento viento
las fracturas curvilíneas de la roca
que de un punto a otro parecen desestabilizar la perspectiva
el tiempo que huye
el tiempo que se escapa de nuestras manos
y una vez mas el silencio de las aves
debajo del tiempo corren los arroyos y los durmientes que ahora duermen
inmortalizados por algun cronista
y debajo del espacio-tiempo comienza otro espacio
comienza otro cielo
tan bizarro como el aire
como el viento
y gea escupe nubes poco a poco
que en una escala mayor
ascienden hasta el cielo solitario
donde rayan el cielo aeroplanos
enfundados en sus chalecos metálicos
silencio
un vuelo mas alto que el status-quo
un velo en lo alto de nuestro imaginario
la pugna del arbol por llegar a su instinto distintivo
el arbol no tiene instintos
la razon que existe en nuestra fe por nuestro haber
es una proporción
indirecta
directa
como el vaho de las lagrimas de aquellos helechos
que exponencialmente crecen al mirar desconsolados
hacia abajo...
(la tierra es esférica, ellos miran el cielo)
ellos miran el cielo volar de un sitio a otro
entre las nubes de la neblina que hacen temblar al maquinista
ellos miran moverse a las estrellas
a las estrellas que mueren en sus tardes vacías
solitarias
como la naturaleza de otros helechos
helechos necios que lloran el rocío
derramando sus plegarias vanas
sobre las amplias hojas estriadas del fondo inexistente
la belleze inherte del cadaver de una rosa
prendida de las rocas por obra del destino
caldo de casualidades
y un colibri muerto es un caldo de cultivo
los pilares intrigantes de los nuevos puentes
los pilares donde anidan los gorriones
los pilares estresantes del ferrocarril
los pilares del cielo que sostienen a la tierra
los pilares del pilar de los pilares del mundo
tiempo
un poco mas que el anterior
no hay temor que supere al vacío
es el vacio desconcertante
que poco deja ver su fondo
una mañana de otoño
miércoles, 15 de abril de 2009
La Burguesía en Oaxaca (o como usar a Marx como un argumento contra la APPO)
Disculpen este breve paréntesis vagamente político.
Probablemente todos los que vivimos en Oaxaca hayamos oído hablar de la APPO, ese movimiento tan contradictorio que es a la vez, Socialista, Comunista, Liberal, Anarquista.... e incluso de Liberación Cristiana y Reconciliación con dios, (por increíble que parezca un párroco de una iglesia de la ciudad dios estos calificativos a ese movimiento), entonces seguramente todos habremos escuchado alguna vez radio APPO, radio Cacerola o todas esas estaciones "Independientes" donde se incitaba a los mas increíbles actos de violencia y éramos testigos de algunos discursos tan increíbles por parte de "LA DOCTORA ESCOPETA" que mujer tan increíble... (sarcasmo), y entre charla telefónica éramos testigos de ese tan usado argumento, citando textualmente las palabras de una de esas inteligentes intervenciones: "Vamos a matar a los burgueses de Oaxaca"... bueno peor a quien fue a la persona que se le ocurrió este brillante comentario.... me atrevo a decir que es A) una persona que aun vive en la edad media y considera como burgueses a los comerciantes y artesanos (en cuyo caso si su petición se hubiese llevado a cabo una muuuy buena parte de la ciudad de Oaxaca estaría cómodamente unos metros bajo tierra pues basta recordar que el comercio es una de las principales actividades económicas de la ciudad, ) o B) un completo imbécil que ignora el significado de la palabra Burguesía desde el punto de vista que un movimiento izquierdista desde el punto de vista Marxista... por favor... OAXACA NO ES UNA CIUDAD INDUSTRIAL!!! OAXACA NO PRODUCE!!!! OAXACA ES UNA CIUDAD DE SERVICIOS!!! LA BURGUESIA CITADINA A LA QUE SE REFIEREN NO EXISTE!!!... para que ustedes lo sepan (partidarios de este movimiento) LA BURGUESIA ES LA CLASE SOCIAL PROPIETARIA DE LOS MEDIOS DE PRODUCCION!!! (esto es básico por dios... es la base de la ideología marxista... de su izquierda fantasiosa de sus sueños húmedos de adolescentes donde fantasean con rubias en uniforme soviético!!!!!) la burguesía no es la clase social que presta un servicio así que dejen de jodernos a todos los que no tenemos que ver con eso.... destruyan a esa burguesía... pero vayanse a lugares donde si exista!!!!! chinguense a los dueños de las fabricas no a los comerciantes que surten a la población... o a los que proporcionan un servicio a la población,!!!!.... y si quieren burguesía oaxaqueña investiguen quien es realmente la burguesía oaxaqueña... no solamente por tener un buen carro y una casa bonita eso quiere decir que se es burgues!!!! no por tener dinero eso implica ser burgues... y ahi por favor decirle burguesía al gobierno es implícitamente sugerir que estamos regidos por un sistema socialista - comunista... y si no saben porque lo digo... que perdidos están en su ideología.
bueno disculpen esto... necesitaba desahogarme
Probablemente todos los que vivimos en Oaxaca hayamos oído hablar de la APPO, ese movimiento tan contradictorio que es a la vez, Socialista, Comunista, Liberal, Anarquista.... e incluso de Liberación Cristiana y Reconciliación con dios, (por increíble que parezca un párroco de una iglesia de la ciudad dios estos calificativos a ese movimiento), entonces seguramente todos habremos escuchado alguna vez radio APPO, radio Cacerola o todas esas estaciones "Independientes" donde se incitaba a los mas increíbles actos de violencia y éramos testigos de algunos discursos tan increíbles por parte de "LA DOCTORA ESCOPETA" que mujer tan increíble... (sarcasmo), y entre charla telefónica éramos testigos de ese tan usado argumento, citando textualmente las palabras de una de esas inteligentes intervenciones: "Vamos a matar a los burgueses de Oaxaca"... bueno peor a quien fue a la persona que se le ocurrió este brillante comentario.... me atrevo a decir que es A) una persona que aun vive en la edad media y considera como burgueses a los comerciantes y artesanos (en cuyo caso si su petición se hubiese llevado a cabo una muuuy buena parte de la ciudad de Oaxaca estaría cómodamente unos metros bajo tierra pues basta recordar que el comercio es una de las principales actividades económicas de la ciudad, ) o B) un completo imbécil que ignora el significado de la palabra Burguesía desde el punto de vista que un movimiento izquierdista desde el punto de vista Marxista... por favor... OAXACA NO ES UNA CIUDAD INDUSTRIAL!!! OAXACA NO PRODUCE!!!! OAXACA ES UNA CIUDAD DE SERVICIOS!!! LA BURGUESIA CITADINA A LA QUE SE REFIEREN NO EXISTE!!!... para que ustedes lo sepan (partidarios de este movimiento) LA BURGUESIA ES LA CLASE SOCIAL PROPIETARIA DE LOS MEDIOS DE PRODUCCION!!! (esto es básico por dios... es la base de la ideología marxista... de su izquierda fantasiosa de sus sueños húmedos de adolescentes donde fantasean con rubias en uniforme soviético!!!!!) la burguesía no es la clase social que presta un servicio así que dejen de jodernos a todos los que no tenemos que ver con eso.... destruyan a esa burguesía... pero vayanse a lugares donde si exista!!!!! chinguense a los dueños de las fabricas no a los comerciantes que surten a la población... o a los que proporcionan un servicio a la población,!!!!.... y si quieren burguesía oaxaqueña investiguen quien es realmente la burguesía oaxaqueña... no solamente por tener un buen carro y una casa bonita eso quiere decir que se es burgues!!!! no por tener dinero eso implica ser burgues... y ahi por favor decirle burguesía al gobierno es implícitamente sugerir que estamos regidos por un sistema socialista - comunista... y si no saben porque lo digo... que perdidos están en su ideología.
bueno disculpen esto... necesitaba desahogarme
miércoles, 8 de abril de 2009
Eternidades
Ocultate bajo la mesa
Fundido con tu irrealidad eternizante
Huyendo de las sombras incongruentes
Que de un punto a otro
En un instante
Se vuelve una constante de espacios latentes
En el medio de ese viento
Bajo la cortina de justificaciones
Es el latir del corazón de un muerto
Fundido con tu irrealidad eternizante
Huyendo de las sombras incongruentes
Que de un punto a otro
En un instante
Se vuelve una constante de espacios latentes
En el medio de ese viento
Bajo la cortina de justificaciones
Es el latir del corazón de un muerto
viernes, 3 de abril de 2009
ला Bruma
La bruma, es siempre esa bruma… lo brumoso no es obscuro… no es horrible… solo es gris, monótono, impenetrable, misterioso e incitante, esa sensación de soledad, de aislamiento crudo de después de la bruma, esa es la verdadera realidad del verano, el alejamiento lento de las gotas de roció, y después de la bruma siempre viene otra lluvia y después el estío estacionario, las nubes cubriendo el cerro y la niebla que baja cubriendo poco a poco el valle y deja después solo una especie de niebla ligera que se disipa eventualmente junto con el violento viento del aguacero que mece las copas de los resbalosos cazahuates … las huellas sobre la hojarasca esa nebulosa conclusión que acaba en la saliva dentro de una taza de café caliente.
La bruma, la bruma de esa tarde, lejana impenetrable, espesa como la nube de leche en mi te de frutas rojas, más abajo el lodazal; -destrózame- parecen murmurar las canteras de la jardinera mientras un tenue lodo verdoso escurre entre ellas yendo a parar en caudalosos riachuelos a las piedras pseudomarmoreas de la cochera incompleta, y el agua escurre sobre la madera nueva que poco a poco disminuye en su virginidad y se convierte en muebles. Y mas allá los bambúes trozados en tres, los bambúes condenados a su vida en detrimento de su propio derecho como vegetal ¿Cómo sería la calle sin esos delgados tallos verdes que se elevan en plegarias no oídas?, la lodosa pregunta permanece en el parabrisas empañado de ese Tsuru verde maltratado que sale de la cochera seguido por ese auto desconocido, jamás visto, el alemán sale de su casa con su excéntrica y descuidada presencia de europeo en provincia mexicana, nadie queda en esa cárcel literal que es su casa, rodeada de cercas altas y frágiles al mismo tiempo, la paranoia de la paradoja de la inseguridad (¿es aplicable el termino?) Inseguridad genera inseguridad, es el miedo natural a la perdida,
El alemán.. no se cuando llego, solo recuerdo que se empezó a hablar de el cuando menos me importaba, yo refundido en mi alcoba, con una cobija encima, huyendo de mis problemas sin importancia, o quizás fue entes cuando tuve mi primer encuentro con irrealidad del imaginario máximo, estando un instante, tan solo uno, mas allá de esta realidad, solo recuerdo que el alemán llego y no se fue, el alemán, como cualquier extranjero, jamás lo he visto, solo sé que existe, refundido en su prisión voluntaria como un asceta inútil, esperando nada, es mas siempre dudaba de su existencia, o de si en realidad era un alemán o solo era un eufemismo para evitar decirle gringo a un holandés quizá, como la vecina que tenía en aquel (que solo en mi discernimiento mas reciente) deprimente apartamento frente al decrepito edificio que nunca supe que era.
La lluvia comenzó de nuevo, arreciando poco a poco como un crescendo hasta disminuir graciosamente en un tenue llovizna, un llovizna con ritmo de soneto, las gotas caían una a una mojando el piso recién lavado, jamás volvimos a mencionar al alemán, cosa normal, siempre estuve seguro que ese extraño asceta perdería importancia en la sobremesa de la hora de comer, pero llego a parecerme raro en algún punto, cuando las lluvias acabaron, logre ver de nuevo ese coche extraño y familiar al mismo tiempo en la cochera del alemán haciéndose viejo, descuidándose y volviéndose decrepito, no recordaba haber visto a ese auto estacionarse de nuevo, esa tarde simplemente volví a meterme a refundirme en mi alcoba a refugiarme de la extraña bruma de esa tarde de julio… estaba demasiado eufórico para quedarme en la lluvia.
La bruma volvió dos o tres veces más, cada verano hasta que deje de verla por un tiempo, estoy seguro que seguía trayendo ese sosiego frente a mi casa, acompañada de la lluvia que inundaba mi jardín y mataba a los peces del estanque, fue finalmente una tarde, una tarde de agosto tan brumosa como acostumbran a ser los días lluviosos y a la vez extraños que regrese y vi la bruma interrumpida por las luces rojas y azules de las patrullas y la sirena de una ambulancia, la puerta de la prisión del alemán estaba abierta y unos hombres levantaban un bulto envuelto con una sabana blanca, no falto que Deborah me agarrara del brazo para que supiera que había pasado, la bruma había vuelto y esa figura extraña distante, estaba frente a mí, inerte y con ese tufo a viejo, los forenses dijeron que llevaba por lo menos dos semanas muerto, pero el polvo escurrido en su auto no contrariaba mis alucinaciones, la bruma lo había destrozado y preservado al mismo tiempo para volverlo a encontrar esa tarde de agosto.
La bruma, la bruma de esa tarde, lejana impenetrable, espesa como la nube de leche en mi te de frutas rojas, más abajo el lodazal; -destrózame- parecen murmurar las canteras de la jardinera mientras un tenue lodo verdoso escurre entre ellas yendo a parar en caudalosos riachuelos a las piedras pseudomarmoreas de la cochera incompleta, y el agua escurre sobre la madera nueva que poco a poco disminuye en su virginidad y se convierte en muebles. Y mas allá los bambúes trozados en tres, los bambúes condenados a su vida en detrimento de su propio derecho como vegetal ¿Cómo sería la calle sin esos delgados tallos verdes que se elevan en plegarias no oídas?, la lodosa pregunta permanece en el parabrisas empañado de ese Tsuru verde maltratado que sale de la cochera seguido por ese auto desconocido, jamás visto, el alemán sale de su casa con su excéntrica y descuidada presencia de europeo en provincia mexicana, nadie queda en esa cárcel literal que es su casa, rodeada de cercas altas y frágiles al mismo tiempo, la paranoia de la paradoja de la inseguridad (¿es aplicable el termino?) Inseguridad genera inseguridad, es el miedo natural a la perdida,
El alemán.. no se cuando llego, solo recuerdo que se empezó a hablar de el cuando menos me importaba, yo refundido en mi alcoba, con una cobija encima, huyendo de mis problemas sin importancia, o quizás fue entes cuando tuve mi primer encuentro con irrealidad del imaginario máximo, estando un instante, tan solo uno, mas allá de esta realidad, solo recuerdo que el alemán llego y no se fue, el alemán, como cualquier extranjero, jamás lo he visto, solo sé que existe, refundido en su prisión voluntaria como un asceta inútil, esperando nada, es mas siempre dudaba de su existencia, o de si en realidad era un alemán o solo era un eufemismo para evitar decirle gringo a un holandés quizá, como la vecina que tenía en aquel (que solo en mi discernimiento mas reciente) deprimente apartamento frente al decrepito edificio que nunca supe que era.
La lluvia comenzó de nuevo, arreciando poco a poco como un crescendo hasta disminuir graciosamente en un tenue llovizna, un llovizna con ritmo de soneto, las gotas caían una a una mojando el piso recién lavado, jamás volvimos a mencionar al alemán, cosa normal, siempre estuve seguro que ese extraño asceta perdería importancia en la sobremesa de la hora de comer, pero llego a parecerme raro en algún punto, cuando las lluvias acabaron, logre ver de nuevo ese coche extraño y familiar al mismo tiempo en la cochera del alemán haciéndose viejo, descuidándose y volviéndose decrepito, no recordaba haber visto a ese auto estacionarse de nuevo, esa tarde simplemente volví a meterme a refundirme en mi alcoba a refugiarme de la extraña bruma de esa tarde de julio… estaba demasiado eufórico para quedarme en la lluvia.
La bruma volvió dos o tres veces más, cada verano hasta que deje de verla por un tiempo, estoy seguro que seguía trayendo ese sosiego frente a mi casa, acompañada de la lluvia que inundaba mi jardín y mataba a los peces del estanque, fue finalmente una tarde, una tarde de agosto tan brumosa como acostumbran a ser los días lluviosos y a la vez extraños que regrese y vi la bruma interrumpida por las luces rojas y azules de las patrullas y la sirena de una ambulancia, la puerta de la prisión del alemán estaba abierta y unos hombres levantaban un bulto envuelto con una sabana blanca, no falto que Deborah me agarrara del brazo para que supiera que había pasado, la bruma había vuelto y esa figura extraña distante, estaba frente a mí, inerte y con ese tufo a viejo, los forenses dijeron que llevaba por lo menos dos semanas muerto, pero el polvo escurrido en su auto no contrariaba mis alucinaciones, la bruma lo había destrozado y preservado al mismo tiempo para volverlo a encontrar esa tarde de agosto.
miércoles, 11 de marzo de 2009
Ese árbol se llama primavera
La veo venir y como siempre ella no advierte mi presencia... enfundada en ese mismo uniforme a dos tonos que nos hace teóricamente indistintos ella esboza una sonrisa que realmente descontrola, esa cara donde oculta sus desconocidos sentimientos en una mueca una mezcla de resentimiento, tristeza y... cinismo, sus ojos no están fijos en ninguna parte, o si lo están esa parte no existe en nuestro imaginario colectivo, sus manos tiemblan un poco al momento de llegar al sitio y la música apenas comienza a estallar en sus producidos coros y las melancólicas notas del piano al fondo, casi imperceptibles, consiguen crear esa atmósfera de extrañeza banal tan común en estas ultimas tardes de invierno, no soy el único en esta plataforma flotante que se balancea con cualquier movimiento, las nubes cubren el sol que por un momento deja de iluminar, pero los pegajosos estribillos de "Womanizer" amenizan esta tarde tan común por su extrañeza.
El se sienta sobre el barandal de cemento pintado de azul, junto a esa mata de chiles que crece abriendose paso entre la falta de atención y su inexistencia, se ríe y toma un trago de su agua, su cara de búho parece ignorar la situación tan estúpida, con una carcajada natural pero molesta interrumpe el volumen de la música tan solo un instante y un grupo de falsas admiradoras se reúnen para subirle el ego, el las ve a todas con esa mirada no indiferente pero si exenta de emoción alguna, las repasa a cada una con la vista, pero ella no esta allí, el alza la vista hasta que su sonrisa oculta en su falta de protagonismo le devuelve el gesto con su típico gesto de felicidad fingida, con los ojos centrados en esa lejanía inexistente, peor el no se da cuenta y poco a poco su ego crece hasta que llega a alcanzar los limites de la inhibición y poco a poco su vaso se va colmando hasta que su penase derrama, formando pequeños y abstractos riachuelos en los suelos, y el estimulado por esa droga tan poderosa que es el ego comienza a moverse al ritmo de esas pegajosas y faltas de sentido canciones fabricadas, ella lo ve con gesto despectivo y no puede evitar su mueca de desagrado, esa mueca cínica que congela a los pequeños e imperceptibles (como ella) pájaros que aterrizan en busca de comida.
de pronto no están ni el ni ella, en ningún sitio, desaparecieron de la linea de visión general, ¿acaso existieron?, esa duda se empezaba formular en mi cabeza cuando caminaba por todo esa patio desierto... no definitivamente existieron, el olor del aguarrás aun persistía en mis fosas nasales cuando esa maldita y estúpida melodía rozo mi sentido auditivo, no me importó, aun seguía eufórico... necesitaba un poco de ruido, un ruido ordenado y lógico y no esa descarga de sonido desordenado y repetitivo que había destrozado mis cabales momentos antes, subo lentamente las escaleras para toparme de nuevo con esa ráfaga de aire que hizo caer algunas flores de esa árbol misterioso frente a mi, esa árbol molesto y hermoso, como todo lo que existe y lo es.
la ráfaga de aire hizo que las flores cayeran en una pequeña lluvia rosada, peor no lo notan están demasiado ocupados en sus problemas de amor pirata, problemas prefabricados con un poco de drama y otra pizca de negativismo, aderezados con la superficialidad y el hedonismo presentes en esta sociedad misógina, las hojas caen mientras guardas tus libros y no notas mi presencia lejana, los versos de mi poema germinal van bien con cada hoja que cae, las flores que mueren
"The Fucking Flowers Fucking Die"
, te persigo con la vista hasta que desapareces de mi ángulo y como buen acosador figurado busco el pretexto perfecto para mantener mi euforia buscando un sitio para mantener mi campo visual sobre ti, que desapareces como tarde tras tarde detrás de esa enorme aralea que me impide verte un instante mas... tan siquiera uno.
ella se sienta un poco alejada del grupo después de ser participe tan solo unos segundos de la fiesta de hedonismo, de la precocidad a la que ya estamos tan acostumbrados, ella se siente, y como un faro su ojos escrutinan el horizonte atrayendo a las silenciosas miradas de dos opuestos tan símiles, aun tan diferentes no tienen nada en común, o quizás ese sea su nexo figurado, de nuevo ella sonríe cínicamente dejando al descubierto también esos ojos llenos de odio y tristeza, de impotencia imaginaria, el esta ahora junto a ella, silencio, la abraza un segundo y ella sonríe forzadamente, pero le sale natural, su sonrisa es siempre natural y cálida, es un pequeño camaleón que disimula para huir de los pequeños problemas de amor de copia ilegitima, sin saberlo esa sonrisa es un latigazo a quien este dispuesto a recibirlo y a contrariarlo,
pasaron solo unos segundos después de que sus miradas se hubieran cruzado y ella hubiera fingido una vez mas, cuando su rostro se transforma en una mueca de desagrado arrepentido, o al menos eso es lo que parecía, ella esta cansada, se ve en su forma de andar y de responder a las acciones de sus compañeras, siempre sonriendo ligeramente o soltando un pequeña risa un poco natural, cual fotografía autografiada por Díaz siendo entregado a alguien que acaba de perder sus tierras, las flores vuelven a caer y ahora es el quien se queja de absolutamente nada, como un bebe llorón,
"The fucking babies fucking cry" , poco a poco el circulo se va cerrando y la música para de pronto, todos caminan a algún sitio y ella se sienta en el barandal, el se acerca un poco y la abraza, el ego corre por sus venas, esta orgulloso de si mismo y en su semblante estoe s obvio
(me fascinas)... ella no dice nada, se queda mirando al horizonte ignorante de que es asombra detrás de ella esta pensando en ella, (la realidad aturde naturaleza muerta la madre perla me encantas me aturdes no puedes destruirme porque nunca estuve realmente constituido de algo real y palpable no sabes que estoy aquí) los pensamientos vuelan como mariposas
-because i always think in everithing, and it's just like reality is imaginary- ella voltea y el peso de su miarda se siente en mi pecho.
ella de pronto comienza a ignorarlo, esta distraída, y se podría decir que fascinada con esos dos completos desconocidos que juegan en las escaleras, su mirada y su gesto un poco divertido esta fijado en ellos, y sus juegos, siempre es lo mismo, pero la euforia se contagia, y ella ríe un segundo, con la típica risa de quien añora algo que se esta viviendo lejos... mientras se esta atado a un relación rutinaria que poco a poco te deconstruye.
las ultimas notas de "Losing My Religion" suenan a lo lejos, el efecto del solvente se desvanece finalmente, y finalmente tengo conciencia de que existo de nuevo, la euforia ahora es una clase de confusión clarividente que me inunda y una pequeña somnolencia me impide ver muy bien, por no hay nada que ver, solo tomar conciencia del teatro de cinismo, ese cinismo que pude ver callado y lejano, una duda ajena aun persiste, y la respuesta no tarda en aparecer, el arbol del que caen las flores que mueren después, ya sin el abrigo de su progenitor, mueren pisoteadas porque nadie logra jamas ver mas alla... ese árbol se llama primavera.
El se sienta sobre el barandal de cemento pintado de azul, junto a esa mata de chiles que crece abriendose paso entre la falta de atención y su inexistencia, se ríe y toma un trago de su agua, su cara de búho parece ignorar la situación tan estúpida, con una carcajada natural pero molesta interrumpe el volumen de la música tan solo un instante y un grupo de falsas admiradoras se reúnen para subirle el ego, el las ve a todas con esa mirada no indiferente pero si exenta de emoción alguna, las repasa a cada una con la vista, pero ella no esta allí, el alza la vista hasta que su sonrisa oculta en su falta de protagonismo le devuelve el gesto con su típico gesto de felicidad fingida, con los ojos centrados en esa lejanía inexistente, peor el no se da cuenta y poco a poco su ego crece hasta que llega a alcanzar los limites de la inhibición y poco a poco su vaso se va colmando hasta que su penase derrama, formando pequeños y abstractos riachuelos en los suelos, y el estimulado por esa droga tan poderosa que es el ego comienza a moverse al ritmo de esas pegajosas y faltas de sentido canciones fabricadas, ella lo ve con gesto despectivo y no puede evitar su mueca de desagrado, esa mueca cínica que congela a los pequeños e imperceptibles (como ella) pájaros que aterrizan en busca de comida.
de pronto no están ni el ni ella, en ningún sitio, desaparecieron de la linea de visión general, ¿acaso existieron?, esa duda se empezaba formular en mi cabeza cuando caminaba por todo esa patio desierto... no definitivamente existieron, el olor del aguarrás aun persistía en mis fosas nasales cuando esa maldita y estúpida melodía rozo mi sentido auditivo, no me importó, aun seguía eufórico... necesitaba un poco de ruido, un ruido ordenado y lógico y no esa descarga de sonido desordenado y repetitivo que había destrozado mis cabales momentos antes, subo lentamente las escaleras para toparme de nuevo con esa ráfaga de aire que hizo caer algunas flores de esa árbol misterioso frente a mi, esa árbol molesto y hermoso, como todo lo que existe y lo es.
la ráfaga de aire hizo que las flores cayeran en una pequeña lluvia rosada, peor no lo notan están demasiado ocupados en sus problemas de amor pirata, problemas prefabricados con un poco de drama y otra pizca de negativismo, aderezados con la superficialidad y el hedonismo presentes en esta sociedad misógina, las hojas caen mientras guardas tus libros y no notas mi presencia lejana, los versos de mi poema germinal van bien con cada hoja que cae, las flores que mueren
"The Fucking Flowers Fucking Die"
, te persigo con la vista hasta que desapareces de mi ángulo y como buen acosador figurado busco el pretexto perfecto para mantener mi euforia buscando un sitio para mantener mi campo visual sobre ti, que desapareces como tarde tras tarde detrás de esa enorme aralea que me impide verte un instante mas... tan siquiera uno.
ella se sienta un poco alejada del grupo después de ser participe tan solo unos segundos de la fiesta de hedonismo, de la precocidad a la que ya estamos tan acostumbrados, ella se siente, y como un faro su ojos escrutinan el horizonte atrayendo a las silenciosas miradas de dos opuestos tan símiles, aun tan diferentes no tienen nada en común, o quizás ese sea su nexo figurado, de nuevo ella sonríe cínicamente dejando al descubierto también esos ojos llenos de odio y tristeza, de impotencia imaginaria, el esta ahora junto a ella, silencio, la abraza un segundo y ella sonríe forzadamente, pero le sale natural, su sonrisa es siempre natural y cálida, es un pequeño camaleón que disimula para huir de los pequeños problemas de amor de copia ilegitima, sin saberlo esa sonrisa es un latigazo a quien este dispuesto a recibirlo y a contrariarlo,
pasaron solo unos segundos después de que sus miradas se hubieran cruzado y ella hubiera fingido una vez mas, cuando su rostro se transforma en una mueca de desagrado arrepentido, o al menos eso es lo que parecía, ella esta cansada, se ve en su forma de andar y de responder a las acciones de sus compañeras, siempre sonriendo ligeramente o soltando un pequeña risa un poco natural, cual fotografía autografiada por Díaz siendo entregado a alguien que acaba de perder sus tierras, las flores vuelven a caer y ahora es el quien se queja de absolutamente nada, como un bebe llorón,
"The fucking babies fucking cry" , poco a poco el circulo se va cerrando y la música para de pronto, todos caminan a algún sitio y ella se sienta en el barandal, el se acerca un poco y la abraza, el ego corre por sus venas, esta orgulloso de si mismo y en su semblante estoe s obvio
(me fascinas)... ella no dice nada, se queda mirando al horizonte ignorante de que es asombra detrás de ella esta pensando en ella, (la realidad aturde naturaleza muerta la madre perla me encantas me aturdes no puedes destruirme porque nunca estuve realmente constituido de algo real y palpable no sabes que estoy aquí) los pensamientos vuelan como mariposas
-because i always think in everithing, and it's just like reality is imaginary- ella voltea y el peso de su miarda se siente en mi pecho.
ella de pronto comienza a ignorarlo, esta distraída, y se podría decir que fascinada con esos dos completos desconocidos que juegan en las escaleras, su mirada y su gesto un poco divertido esta fijado en ellos, y sus juegos, siempre es lo mismo, pero la euforia se contagia, y ella ríe un segundo, con la típica risa de quien añora algo que se esta viviendo lejos... mientras se esta atado a un relación rutinaria que poco a poco te deconstruye.
las ultimas notas de "Losing My Religion" suenan a lo lejos, el efecto del solvente se desvanece finalmente, y finalmente tengo conciencia de que existo de nuevo, la euforia ahora es una clase de confusión clarividente que me inunda y una pequeña somnolencia me impide ver muy bien, por no hay nada que ver, solo tomar conciencia del teatro de cinismo, ese cinismo que pude ver callado y lejano, una duda ajena aun persiste, y la respuesta no tarda en aparecer, el arbol del que caen las flores que mueren después, ya sin el abrigo de su progenitor, mueren pisoteadas porque nadie logra jamas ver mas alla... ese árbol se llama primavera.
martes, 3 de marzo de 2009
A la sorpresa perdida
De una noche a un día
de un momento a otro,
de un instante eterno
un segundo efímero
el rasgar de la conciencia colectiva
la espiral que cae entre nosotros
el celo que se rasga ante los ojos de miles de inocentes niños
el cielo que cae tabique a tabique
el mar que se rompe gota a gota
en una ola eterna de destruccion masivos
y de pronto ya no hay nada
solo el saco de esperanzas
que vuelan una a una por entre la corriente del aire suelto y marchito
y la culpa inexistente
y que mas
y luego que
¿caera el cielo?
no me importa
tengo uno en mi templo de contemplaciones
y que mas
que sigue
o solo la misma mierda de la tele
o el amarillismo del diario
la misma noticia de un muerto
asesinado por un sicario
y lego que mas
caera cada templo del mundo
o acaso el fragor gemebundo de una nueva guerra
empieza
¿y que mas?
acaso no ha habido ya guerras
o acaso no ha muerto ya gente
y después no hay nada
solo el rugir del vacío
que salvaje
con sus faces abiertas de para e par te invita a penetrarle...
de un momento a otro,
de un instante eterno
un segundo efímero
el rasgar de la conciencia colectiva
la espiral que cae entre nosotros
el celo que se rasga ante los ojos de miles de inocentes niños
el cielo que cae tabique a tabique
el mar que se rompe gota a gota
en una ola eterna de destruccion masivos
y de pronto ya no hay nada
solo el saco de esperanzas
que vuelan una a una por entre la corriente del aire suelto y marchito
y la culpa inexistente
y que mas
y luego que
¿caera el cielo?
no me importa
tengo uno en mi templo de contemplaciones
y que mas
que sigue
o solo la misma mierda de la tele
o el amarillismo del diario
la misma noticia de un muerto
asesinado por un sicario
y lego que mas
caera cada templo del mundo
o acaso el fragor gemebundo de una nueva guerra
empieza
¿y que mas?
acaso no ha habido ya guerras
o acaso no ha muerto ya gente
y después no hay nada
solo el rugir del vacío
que salvaje
con sus faces abiertas de para e par te invita a penetrarle...
sábado, 21 de febrero de 2009
Cuatro Angeles Rodeados de Obstáculos / Charco de Sangre #1
Cuatro Ángeles Rodeados de Obstáculos
Cayendo desde Alturas que Rozan lo Oblicuo de la Luz Imaginaria de la Nada Aleatoria
Y a través de los espacio vacíos
Corazones y Aves Rescatados del Olvido, del Libido Imaginario de un Nexo Anaerobio
Tu ilógica existencia
Plagada de incongruencias
Cajetilla de Anhelos
Razón, Objeto
Corre Aviadora de Reducciones y Océanos
Con tus anhelos presentes
Acechando al viento de contradicciones
Resguardando tu mirada de conspiradora
Olvidando el rastro de tus pisadas
Lógico camino hacia otra perdición
Imagen de traspatios desiertos
Nacimiento Acuífero de Elixires Prohibidos
Antitesis y Apoteosis de mi centro vital
Charco de Sangre #1
De aquí a allá la misma distancia que de un paracaídas, el desierto luce solitario, con el mar entre el cielo y la tierra la línea imaginaria se pierde entre sus abstractas e imaginarias aproximaciones, el sonido de la marea te arrulla, y la humedad de tus labios se funde con la espuma de las olas golpeando contra la arena clara , y mas allá el sol acecha las planicies de desierto que se confunden con las llanuras de playa…
De
Cuando
En
Cuando
Un
Pajarillo Solitario
Hurga
Entre Los Montones
De
Arena
Que
Los
Cangrejos
Usan
En
Sus
Tardes
De
Estío
Ocúltame en tu regazo
Como un cangrejo ermitaño me decoloro poco a poco
Entre los cielos nublados por imaginaciones partidas a la mitad
Y el tiempo recorre la autopista de la existencia
Quietud violenta, y el sonido de la ametralladora que acaba de asesinar a un niño
Cayendo desde Alturas que Rozan lo Oblicuo de la Luz Imaginaria de la Nada Aleatoria
Y a través de los espacio vacíos
Corazones y Aves Rescatados del Olvido, del Libido Imaginario de un Nexo Anaerobio
Tu ilógica existencia
Plagada de incongruencias
Cajetilla de Anhelos
Razón, Objeto
Corre Aviadora de Reducciones y Océanos
Con tus anhelos presentes
Acechando al viento de contradicciones
Resguardando tu mirada de conspiradora
Olvidando el rastro de tus pisadas
Lógico camino hacia otra perdición
Imagen de traspatios desiertos
Nacimiento Acuífero de Elixires Prohibidos
Antitesis y Apoteosis de mi centro vital
Charco de Sangre #1
De aquí a allá la misma distancia que de un paracaídas, el desierto luce solitario, con el mar entre el cielo y la tierra la línea imaginaria se pierde entre sus abstractas e imaginarias aproximaciones, el sonido de la marea te arrulla, y la humedad de tus labios se funde con la espuma de las olas golpeando contra la arena clara , y mas allá el sol acecha las planicies de desierto que se confunden con las llanuras de playa…
De
Cuando
En
Cuando
Un
Pajarillo Solitario
Hurga
Entre Los Montones
De
Arena
Que
Los
Cangrejos
Usan
En
Sus
Tardes
De
Estío
Ocúltame en tu regazo
Como un cangrejo ermitaño me decoloro poco a poco
Entre los cielos nublados por imaginaciones partidas a la mitad
Y el tiempo recorre la autopista de la existencia
Quietud violenta, y el sonido de la ametralladora que acaba de asesinar a un niño
viernes, 20 de febrero de 2009
Improvisación en C# literario
I’m dry
Como un ave del estío, solitario entre le devenir de las tierras manejadas, porque cortar la frase cuando puedes ahorrar el espacio, es un nacimiento, un oasis de falsas esperanzas, un campo yermo repleto de obstáculos, publícame, y destrózame, la critica que cae del criticismo, hija de un maíz que no es mexicano, mientras el lomo del pobre se rompe en cristales, es un pecado ser pobre, es un pecado ser rico, es un pecado existir… nacemos creemos y nacemos a la muerte, sin e entender que nunca dejamos nada, el cambio termina de un momento eterno a un momento real,5soy la eternidad que te mina como un espacio oculto, como un hombre que no nace si no crece, porque cortar la palabra, harán sangrar al arte, porque parar, porque cortar, cuando el desempeño del empaño del paño de los apañados… enh una esquina, estilística reacción de surrealismo abstracto, eternidad condensada en un instante, como siempre, como un nunca, un hombre, un ave, mujer águila… venado… obsesión del cielo que viene cayendo, estoy seco y escribir sin fondo no tiene el sentido, que no escribir, escribir o no escribir o cantar en letras, la poesía es la sangre de un párrafo.
la poesía es la muerte por desangramiento, la poesía es el alma de las letras, es un flujo de emociones, y un herida practicada al texto... Pum, un balazo perturba un tranquilo Zig Zag, y gtas caen
caen
caen
aen
en
e
Es como
Las gotas gotas de
S e r i e d a d
Que vienen muriendo así que sangra y hazme esperar por esa sangre
Maten la soledad hambrienta
A TI
A NADIE
Venado: ¡¿Quién eres?!,
Alguien: Un pasado y futuro incompleto
Venado: Entonces destrozarme suavemente entre las llamas de mi pasado
el eco de esa voz se pierde en las entrañas de una tierra yerma
dejando un paradoja de estipulaciones
En la mañana por la tarde vi venir el hombre eclipse
Con sus cabellos de fécula de maíz y sus frágiles piernas de hidrocarburo
Se tambaleaba en su reputación
Aun no lo se, una redención puede ser imbécil
COMO
COMES
COME
TERCERA PERSONA es el no aceptar, y el no aceptar de otra persona
Renegar y recoger
Los restos excretados por el “estado”
Estado
Estado de animo
Estado de anegación
Estado
Estando
Estuario
Estuardo
Estrella
Estelas
Esto
Este
Eres
Serás
Nunca fuiste
Eres mi futuro creado de muerte
Repleto de aire comprimido
Dentro de tus ojos
El movimiento de mis dedos sobre el teclado
Deja marcas de areopagita
Entonces soy un pseudo
Dios no es
Dios es
Dios es algo
Como Huidobro dice
La poesía no es
Ni existe
Es solo la sangre de un párrafo
Que recorre sin parar
Los nervios de tus ojos en tu piel
Es solo la sangre de la prosa
El flujo vital de letras
El flujo inmortal de nutrientes
Si el, no yo, entonces X=45
Entonces no hay más
No hay más que horas
Veinticuatro horas a la semana 7 dias a la hora
Pienso en ti y en nadie al mismo tiempo
Detrás de las cornisas
Que se estilizan las ventanas
Entre el escondrijo de gigantes
Tristes amantes y gigantes
El sonido
De camaleones
Que dividen a la felicidad en estructuras de la bauhaus
Y esos deseos psicodélicos
Aprisionados…
E stigma
T ierra
E s como una torra
R uin como las aves
N unca entenderemos
O tendremos realidad
Desestiliza al arte y seguirá siendo arte
Mas no será subjetivo
Será el objeto, objetivo
Objeto de nuestras burlas
Destruyamos el arte, mas no la MANCHEMOS, no la destrocemos en un árbol de falso manifiesto
Con blasfemias que dicen ser versos,
Y con aves que dicen ser patos, falso sentido, falsa eternidad.
Como un ave del estío, solitario entre le devenir de las tierras manejadas, porque cortar la frase cuando puedes ahorrar el espacio, es un nacimiento, un oasis de falsas esperanzas, un campo yermo repleto de obstáculos, publícame, y destrózame, la critica que cae del criticismo, hija de un maíz que no es mexicano, mientras el lomo del pobre se rompe en cristales, es un pecado ser pobre, es un pecado ser rico, es un pecado existir… nacemos creemos y nacemos a la muerte, sin e entender que nunca dejamos nada, el cambio termina de un momento eterno a un momento real,5soy la eternidad que te mina como un espacio oculto, como un hombre que no nace si no crece, porque cortar la palabra, harán sangrar al arte, porque parar, porque cortar, cuando el desempeño del empaño del paño de los apañados… enh una esquina, estilística reacción de surrealismo abstracto, eternidad condensada en un instante, como siempre, como un nunca, un hombre, un ave, mujer águila… venado… obsesión del cielo que viene cayendo, estoy seco y escribir sin fondo no tiene el sentido, que no escribir, escribir o no escribir o cantar en letras, la poesía es la sangre de un párrafo.
la poesía es la muerte por desangramiento, la poesía es el alma de las letras, es un flujo de emociones, y un herida practicada al texto... Pum, un balazo perturba un tranquilo Zig Zag, y gtas caen
caen
caen
aen
en
e
Es como
Las gotas gotas de
S e r i e d a d
Que vienen muriendo así que sangra y hazme esperar por esa sangre
Maten la soledad hambrienta
A TI
A NADIE
Venado: ¡¿Quién eres?!,
Alguien: Un pasado y futuro incompleto
Venado: Entonces destrozarme suavemente entre las llamas de mi pasado
el eco de esa voz se pierde en las entrañas de una tierra yerma
dejando un paradoja de estipulaciones
En la mañana por la tarde vi venir el hombre eclipse
Con sus cabellos de fécula de maíz y sus frágiles piernas de hidrocarburo
Se tambaleaba en su reputación
Aun no lo se, una redención puede ser imbécil
COMO
COMES
COME
TERCERA PERSONA es el no aceptar, y el no aceptar de otra persona
Renegar y recoger
Los restos excretados por el “estado”
Estado
Estado de animo
Estado de anegación
Estado
Estando
Estuario
Estuardo
Estrella
Estelas
Esto
Este
Eres
Serás
Nunca fuiste
Eres mi futuro creado de muerte
Repleto de aire comprimido
Dentro de tus ojos
El movimiento de mis dedos sobre el teclado
Deja marcas de areopagita
Entonces soy un pseudo
Dios no es
Dios es
Dios es algo
Como Huidobro dice
La poesía no es
Ni existe
Es solo la sangre de un párrafo
Que recorre sin parar
Los nervios de tus ojos en tu piel
Es solo la sangre de la prosa
El flujo vital de letras
El flujo inmortal de nutrientes
Si el, no yo, entonces X=45
Entonces no hay más
No hay más que horas
Veinticuatro horas a la semana 7 dias a la hora
Pienso en ti y en nadie al mismo tiempo
Detrás de las cornisas
Que se estilizan las ventanas
Entre el escondrijo de gigantes
Tristes amantes y gigantes
El sonido
De camaleones
Que dividen a la felicidad en estructuras de la bauhaus
Y esos deseos psicodélicos
Aprisionados…
E stigma
T ierra
E s como una torra
R uin como las aves
N unca entenderemos
O tendremos realidad
Desestiliza al arte y seguirá siendo arte
Mas no será subjetivo
Será el objeto, objetivo
Objeto de nuestras burlas
Destruyamos el arte, mas no la MANCHEMOS, no la destrocemos en un árbol de falso manifiesto
Con blasfemias que dicen ser versos,
Y con aves que dicen ser patos, falso sentido, falsa eternidad.
martes, 17 de febrero de 2009
पोर एन्फंट्स पेर्दुएस
y o el ave de plumaje impio destroza sus bastardos de par en par
u e d el hombre muerto en vida eleva plegarias del cielo la mar
h n y las voces de olvido perdido
las sirenidas voces de hombres santos corruptos
buscan tu mirada a traves de un crsital
es como si tu crisalida se hubiese roto antes de tiempo
y tu ambicion de tiempo ganado se lleve el tiempo fuera del sol
y tu caes de tiempo en tiempo
en medio de la confusion de conchas celestiales
de mirada en mirada
buscando el soziego en medio de un campo de hipocampos sin cultivar
como si un hombre solitario no encontrase sustento en el asesinar
y me
destrozo reconstruyo
en medio de la apoteosis
de un millar de aves subamrinas y peces
y los murmullos
los lamentos de marea
la corona de eolo, en medio, de viento en viñeta
de bizarra historieta
se desvanece en pequeños remolinos sobre tus cabellos
en medio del molino movido de tus suspiros
las semillas de recativos se convierten en reaccion
y las recaciones en casuales hechhos de aislada importancia
importante
como distinguir el lucero de la rata.
u e d el hombre muerto en vida eleva plegarias del cielo la mar
h n y las voces de olvido perdido
las sirenidas voces de hombres santos corruptos
buscan tu mirada a traves de un crsital
es como si tu crisalida se hubiese roto antes de tiempo
y tu ambicion de tiempo ganado se lleve el tiempo fuera del sol
y tu caes de tiempo en tiempo
en medio de la confusion de conchas celestiales
de mirada en mirada
buscando el soziego en medio de un campo de hipocampos sin cultivar
como si un hombre solitario no encontrase sustento en el asesinar
y me
destrozo reconstruyo
en medio de la apoteosis
de un millar de aves subamrinas y peces
y los murmullos
los lamentos de marea
la corona de eolo, en medio, de viento en viñeta
de bizarra historieta
se desvanece en pequeños remolinos sobre tus cabellos
en medio del molino movido de tus suspiros
las semillas de recativos se convierten en reaccion
y las recaciones en casuales hechhos de aislada importancia
importante
como distinguir el lucero de la rata.
viernes, 13 de febrero de 2009
remplazos
Solo muere
Y llevate tus sentimientos negativos
El arrastre de tu pelo sobre el aire
Eres la razón de una distante brisa
Que sacia estos sinsabores necios
A través de tus ojos de un tono indefinido
Y tu ríes sin reír
Remplazemos a las aves con espectros
Los corazones de lamentos
Y los murmullos nocturnos
Y ese cristal con que miramos
Tiñamoslo del rojo de la realidad
Del aire sangriento, eterno
Y el silencio sepulcral de tus palabras sordas
Que hieren las miradas de pichón curioso
Y los anhelos que quedaron en anhelos
Y las busquedas que siguen siendo búsquedas
Buscamos anhelar algún error
Y en silencio meditamos nuestra poesía
Y llevate tus sentimientos negativos
El arrastre de tu pelo sobre el aire
Eres la razón de una distante brisa
Que sacia estos sinsabores necios
A través de tus ojos de un tono indefinido
Y tu ríes sin reír
Remplazemos a las aves con espectros
Los corazones de lamentos
Y los murmullos nocturnos
Y ese cristal con que miramos
Tiñamoslo del rojo de la realidad
Del aire sangriento, eterno
Y el silencio sepulcral de tus palabras sordas
Que hieren las miradas de pichón curioso
Y los anhelos que quedaron en anhelos
Y las busquedas que siguen siendo búsquedas
Buscamos anhelar algún error
Y en silencio meditamos nuestra poesía
lunes, 19 de enero de 2009
Ultimo Androide en tierra
Poema de amor a un androide
tu mirada, de la misma naturaleza de los animales eléctricos
me vigila quietamente bajo el cielo negro
y tu piel suave me distrae de las tentaciones lunares
porque?. me pregunto con una sonrisa entre medio horizonte y un río
porque?, aun vivir en tierra es tu mayor anhelo
y tus manos paranoicos, que pueden sentir el frío
tus falsos sentimientos
construidos en cartón piedra
mudos tributos a tu vida artificial
pero que no sienten el hervor de mi piel cuando me tocas
y tu mirada congelada en un gesto de agonía
no puedes sentir el miedo
y aun así, temerosa, te ocultas entre los rascacielos
huyendo de mis pisadas de mortal azador nocturno
y tu frio corazón
tu frio corazón plástico
late bajo el sonido del juego de sombras
eres el ultimo androide en tierra
y tu mirada suspicaz
revelando tu muerte no precoz
se oculta en el horizonte como el sol
pero que no sienten el hervor de mi piel cuando me tocas
y tu mirada congelada en un gesto de agonía
no puedes sentir el miedo
y aun así, temerosa, te ocultas entre los rascacielos
huyendo de mis pisadas de mortal azador nocturno
y tu frio corazón
tu frio corazón plástico
late bajo el sonido del juego de sombras
eres el ultimo androide en tierra
y tu mirada suspicaz
revelando tu muerte no precoz
se oculta en el horizonte como el sol
a donde iremos?
, nos reuniremos con el polvo
o viviremos por siempre
inspirado por el clásico del cine, Blade Runner
inspirado por el clásico del cine, Blade Runner
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